Cascahuesos Editores es una editorial independiente (o alternativa) de la periferia peruana. Fue fundada el 16 de octubre de 2007 en la ciudad de Arequipa, Perú, y ha tenido un constante crecimiento dentro del ámbito nacional e internacional gracias al esfuerzo que ha venido realizando con publicaciones periódicas de libros de narrativa (cuento y novela), ensayo y, en especial, de poesía, de algunos de los escritores más importantes de Latinoamérica, tales como Carlos Germán Belli (Perú), José Kozer (Cuba), Vladimir Herrera (Perú), León Félix Batista (República Dominicana), Yuri Vásquez (Perú), Alexis Naranjo (Ecuador), Raúl Bueno (Perú), Ernesto Carrión (Ecuador), Edgar Guzmán (Perú), Felipe García Quintero (Colombia), Enrique Verástegui (Perú), Luis Carlos Mussó (Ecuador), Domingo de Ramos (Perú), y a la vez, apoyando a escritores jóvenes latinoamericanos de gran proyección. Nuestro catálogo comprende hasta la fecha más de 70 títulos. Su presencia en el ámbito latinoamericano también se ha dado gracias a su activa participación en muchas ferias internacionales tales como la FIL Lima, FIL Quito, FIL La Paz, FIL Santo Domingo, FIL Guayaquil y FIL Arequipa, además de haber sido seleccionada para asistir, en mayo de 2014, al primer MICSUR (Mercado de Industrias Culturales del SUR) realizado en la ciudad de Mar del Plata en Argentina.

31.12.10

Iniciamos el año 2011 con el lanzamiento de la novela "ESPEJOS DE HUMO" de GREGORIO TORRES SANTILLANA


Iniciando con pie derecho el año 2011 Cascahuesos Editores se complace en anunciar la próxima publicación de la primera novela de nuestra colección de narrativa “Espejos de humo”, del reconocido escritor arequipeño Gregorio Torres Santillana. El libro, que ya se encuentra en prensa, ha sido finalista del Concurso de Novela Corta organizado por la Cámara Peruana del Libro este año.

Espejos de humo es una historia de misterio, vale decir, en ella hay espionaje, muertes, desaparecidos, a partir de un hallazgo revelador: unos documentos históricos ignotos que acarrean una serie de desgracias, propio de las reliquias malditas. Es la ficcionalización de un pasaje de la historia de Arequipa –la visita de libertador Simón Bolívar a esta tierra–. El cuidado de los detalles narrativos, el uso diestro de diversos recursos técnicos y narradores, la sutil reflexión que plantea sobre la historia y la verdad hacen de ésta una novela solvente. Cualidades que la distancia de ese género truculento que articula este tipo de historias con lo sensacional. Así, esta obra marca en el trayecto narrativo de Goyo Torres, su paso firme a la novela.
Jorge Monteza


Sobre el autor

Greogorio Torres Santillana es Licenciado en Literatura y Linguística por la Universidad Nacional de San Agustín. Ha realizado estudios de maestría en Literatura Peruana y Latinoamericana en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Ha publicado varios trabajos de crítica y creación. Entre los títulos recientes: El amor después del amor (2002), Técnicas narrativas (2004), Cómo motivar la lectura: ensayos de literatura, educación y sociedad (2005), Polifonía del silencio: la literatura en los últimos diez años en Arequipa (2006, coautor). Ha ganado varios concursos nacionales de narrativa y ensayo. Actualmente es profesor de Literatura en la Facultad de Educación y en la Escuela de Literatura de la UNSA.

3.12.10

Gira internacional: presentación de BARRIDO DE CAMPO y GEOMETRÍA MORAL en QUITO, CUENCA y GUAYAQUIL


Cascahuesos Editores cierra sus actividades del presente año con una gira internacional en el hermano país del Ecuador, en donde llevará a cabo la presentación de dos de sus más importantes publicaciones de poesía: Barrido de Campo de Juan José Rodríguez Santamaría (Ambato, 1979) y Geometría moral de Luis Carlos Mussó (Guayaquil, 1970). Estas actividades se llevarán a cabo en las 3 ciudades más importantes de dicho país, y contará con la presencia de varios intelectuales jóvenes de cada una de estas ciudades.

Las presentaciones de ambos libros se realizarán en las siguientes fechas:

Miércoles 8 de diciembre:

La presentación se realizará en la ciudad de Quito a las 19:00 horas, en el Auditorio principal del Centro Cultural Benjamín Carrión (Jorge Washington E2-42 y Ulpiano Díaz) y estarán en la mesa:

• Fernando Escobar Páez
• César Eduardo Carrión y
• José Córdova

Viernes 10 de diciembre:

La presentación se realizará en la ciudad de Cuenca a las 19:00 horas, en la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo del Azuay (Presidente Córdova 789 y Luis Cordero) y estarán en la mesa:

• Ángeles Martínez
• Cedric Rocher
• Carlos Vásconez y
• José Córdova

Sábado 11 de diciembre:

La presentación se realizará en la ciudad de Guayaquil a las 11:00 horas, en la sala Jorge Pérez Concha (5to piso) de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo del Guayas (Av. Quito y Nueve de Octubre) y estarán en la mesa:

• Fabián Darío Mosquera y
• José Córdova

Los esperamos a todos los que estén cerca, el ingreso es totalmente libre y habrá mucho vino de honor.

17.11.10

Un POEMA es mi NEGATIVA a entender el LENGUAJE: FUNDACIÓN DE LA NIEBLA de Ernesto Carrión


Por Paul Guillén

QUISIERA EMPEZAR ESTA PRESENTACIÓN CON DOS DATOS TAL VEZ CIRCUNSTANCIALES: El primer dato es que en el año 2007 tres poetas peruanos de los más importantes, publicaron libros que en sus títulos estaba incluida la palabra NIEBLA, hasta en un semanario local, alguien firmó una nota intitulada algo así como “un año de niebla” o “poesía de niebla”, me refiero a los libros: En el hocico de la niebla de Jorge Pimentel, Banderas detrás de la niebla de José Watanabe, y Como un carbón prendido entre la niebla de Antonio Cisneros. Empezando el 2008, Leopoldo Chariarse, otro poeta peruano importante, nos entregaría la antología Resplandor en la niebla. El segundo dato es que el libro Fundación de la niebla de Ernesto Carrión empieza con un epígrafe del poeta camerunés Paul Nyunai, lo cito: “Y te obstinas en buscarme fuera de ti / Allí donde no puedo estar / Soy tú en ti / La unidad increada”, se trata de unos versos del poema “Suprema esencia”. Quería hace este comentario, porque soy admirador de los poetas que se llaman Paul, ¿por algo será, no? por ejemplo entre mis poetas Paul favoritos están: Paul Celan, Paul Éluard, Paul Valéry, Paul Verlaine, y ahora gracias a Ernesto Carrión, Paul Nyunai.

Antes de empezar mi comentario sobre el libro de Ernesto quisiera decir algo muy general sobre la poesía ecuatoriana: es poco conocida y frecuentada en el medio literario peruano, cuando debería ser al revés debido a nuestra cercanía geográfica. Algunos esfuerzos se han desplegado con antologías binacionales Perú-Ecuador de poesía y cuento. Una de ellas es Álbum de arena, coordinada por Ernesto Carrión y Maurizio Medo; otra antología se titula simplemente Poesía Perú-Ecuador y fue preparada por el poeta peruano Carlos Villacorta. En ese sentido, el año pasado la editorial Alfaguara publicó la Antología de poesía. Literatura de Ecuador, selección de Iván Carvajal y Raúl Pacheco, el libro incluye desde poetas modernistas como Medardo Ángel Silva, poetas vanguardistas como Hugo Mayo, pasando por los más conocidos en el ámbito latinoamericano Jorge Enrique Adoum, Jorge Carrera Andrade y César Dávila Andrade, hasta poetas últimos como Ernesto Carrión y Juan José Rodríguez. En esa antología también podemos leer a Alfredo Gangotena, poeta relativamente conocido en el Perú, es un caso similar a César Moro, gran parte de su poesía la escribió en francés, y mantuvo una fructífera amistad con poetas, pintores y cineastas como Henri Michaux, Jules Supervielle, Jean Cocteau o Max Jacob. Uno de los descubrimientos notables, por lo menos para mí, en esa antología es la poesía de Gonzalo Escudero, poeta al que he leído con sumo placer, y me desconcierta su poca resonancia fuera de las fronteras de su país, cuando debería ser considerado como uno de los poetas latinoamericanos de primera línea. Digo esto para problematizar la idea generalizada que la poesía ecuatoriana no tiene una fuerte tradición literaria, cuando escucho eso se me viene a la mente la poesía de Escudero y Gangotena, y no puedo dejar de pensar lo contrario, creo que la poesía de Carrión va por esos caminos. Me interesa en demasía la poesía de Carrión, sobre todo que un poeta como Raúl Zurita ha expresado que es “uno de los poetas imprescindibles de la ya extraordinaria generación de poetas latinoamericanos”. De acuerdo, es una extraordinaria generación. Títulos como Demonia Factory o La muerte de Caín de Ernesto Carrión, así, lo confirman. Pero también otros títulos como Coma de Héctor Hernández Montecinos, Síncopes de Alan Mills, Frágiles trofeos de Jerónimo Pimentel, Lesley Gore en el infierno de José Carlos Yrigoyen, Degenerativa de Alejandro Tarrab, Cabaret Provenza de Luis Felipe Fabre, Muletología de Juan Salzano o Doxa de Ezequiel Zaidenwerg, por mencionar unos cuantos.

Ahora sí, quisiera comenzar mi comentario sobre el libro de Ernesto. Fundación de la niebla de Ernesto Carrión empieza su recorrido con el verso: “un libro quebrado como un verso al final de la hoja”, este rompimiento, esta quebradura, esta partición nos lleva a pensar en una unión entre la materialidad del libro (el papel, la tinta) y el cuerpo (la carne, la sangre). Papel, tinta, carne y sangre están quebrados dentro del libro y el mundo. Este quebrarse también se ha producido en la cabeza del poeta. Es un poeta quebrado que nos invita irremediablemente a asistir a una horrible fiesta, donde la niebla es una gran masa de cuerpos no individualizados: “éramos 400 millones de rostros / fundiéndose en la niebla”. Esta gran masa o turba que es: “UN SOL DE ÓRGANOS INFINITOS TENDIDO / BAJO PEDAZOS DE BLANCO CIELO”, hará que el poeta pierda su nombre y su identidad: “y desparecieron tu nombre”. Todo esto ocurre, porque el poeta y la turba tienen una herida en la cabeza, ¿se habrá producido una lobotomía? La lobotomía de la cultura y la ignorancia me pregunto yo. Un aspecto importante es que el poeta se vale de cierta imaginería bíblica y apocalíptica, para situar los poemas, mediante esa barrera en contra de la racionalidad utilitarista e instrumental, pensemos en los títulos de sus anteriores libros La muerte de Caín, Demonia factory, La bestia vencida, etc. En Fundación de la niebla existe la idea y el símbolo de la “cabeza” que quiere huir de esa lógica: “cabeza que no duerme en su cabeza / para sentirse viva”. Y aún es más cuando el poema se dirige a la “cabeza” le dice: “Pero aún tú y yo no conocemos nada de este mundo”, el poeta y la cabeza están fuera del mundo salvaje en el cual vivimos, hay una partición entre el cuerpo y la cabeza. Estas imágenes de la cabeza y del cuerpo, me hacen recordar las fotografías tan poderosas de Joel-Peter Witkin, donde sale un hombre sin cabeza, esta situación de que el cuerpo no es uno con la cabeza le lleva al poeta a preguntarse sobre lo que es un hombre: “¿somos un hombre —cabeza—? / ¿qué es un hombre?”. Esta desunión entre lo corporal y la cabeza (el logos) resulta en que el cuerpo le pide a la cabeza que le dé un poema negro. Esta incompatibilidad entre el cuerpo y la cabeza se torna más explícita más adelante: “odio despertar junto a ti y odio tus sueños —cabeza—. / soy sólo feliz cuando has bebido tanto y tanto que no / recuerdas mi nombre: un ataúd, que cargas en silencio, / lleno de fantasmas”, por un lado, la cabeza estaría conjeturada como el lugar del logos, del sueño y la imaginación, en tanto, el cuerpo es un lugar, donde imperan los fantasmas y la culpa, esto daría como resultado una disyunción entre lo sensorial, lo sensual y el raciocinio. Por un lado, a la cabeza le dolería tener un cuerpo, por eso, necesita embriagarse para olvidarse del cuerpo, y por otra parte, en tanto cuerpo odiaría tener esa cabeza, la cual le hace sentir dolor y desesperación. Es un infierno esa situación de ser “cabeza” y “cuerpo” escindidos. Al cuerpo lo que le queda es tratar de reconocerse para saber si existe y recobrar su nombre: “voy a trazar un círculo sobre mi cuerpo para encontrar / mi cuerpo Voy a trazar un círculo sobre mi / cuerpo para ubicar el territorio desde el que escribo (…) Voy a trazar un círculo sobre mi cuerpo / para alumbrar mi nombre”.

Teoría del poema: LA LEPRA ES LA ESCRITURA “escribir para no ensanchar más la mirada entre el / objeto y nosotros”, y “Toda mi vida he escrito / como si fueran mis últimos minutos. Líneas sin sentido / en las que trazo el mapa de agua de un organismo muerto”. LOCURA, VIDENCIA, POESÍA. Me refiero en general a las partes II y III del libro, me quedo con la idea que Ernesto concibe a la poesía como fotografía, pero una fotografía de seres incompletos: “un caballo incompleto que acaba de salir del túnel de los retratos”, una fotografía que dé cuenta de lo sobrenatural dentro de lo cotidiano: “Un violín respirando / en la mano de un muerto”.


*Fuente: Letras.s5. En la imagen: Paul Guillén, Ernesto Carrión y José Córdova, en la presentación del libro en la XV Feria Internacional del Libro de Lima.

12.11.10

YO, DOHERTY de Giulian Gutié por Jesus Martínez Mogrovejo



YO, YO, YO...


Yo Claudio, es un best seller de los años 30 del inglés Robert Graves y que pone en escena la vida del cuarto emperador romano: Claudio, en el año 40 DC. La intriga se centra en cómo el protagonista, aparentemente el menos hábil de su familia, tartamudo y afectado por la poliomelitis llega a convertirse en la máxima autoridad del imperio romano. Robert Graves señaló en una entrevista que el propio Claudio se le apareció en sueños y le exigió que narrara en primera persona la verdadera historia, su verdadera historia. De hecho, se sabe que Claudio, el emperador, escribió una autobiografía en ocho libros pero que esta se extravió y ni uno solo de los libros fue encontrado. La novela de Graves comienza en la cueva de la sibila, una especie de pitonisa, de bruja que predecía el futuro y a la que Claudio visita. Esta mujer fantàstica le revela que su vida sería escrita por otra persona 1900 años màs tarde, y con eso Claudio comprende que la sibila le está prometiendo la posteridad. Sin embargo, hay en la novela un tono constante de fatalismo en la voz de Claudio, frente a este, el lector tiene el rol del confidente, tiene la impresión de que el emperador está constamente confiándole los secretos de su vida.

YO, Doherty, ha ejercido en mí la misma dinámica de la intimidad, del voyeur que tiene acceso al secreto prohibido, he sentido que he logrado infiltrarme en el cotidiano, en la vida interior del otro que no es normalmente inaccesible. Un otro que aunque no sea un emperador es sin embargo una polémica figura mediàtica, una especie de estrella fugaz del rock.

Peter Daniel Doherty creció como el adolescente que màs que marginal, es el adolescente marginado. Es un jovenzuelo granujiento, flaco y sin gracia, apasionado por la poesìa, capaz de citar a Yeats o a Wilde de memoria. Osea, todo lo que menos le interesa a los adolescentes de hoy, y que hacían de Peter el lorna, el nerd por excelencia. Al comienzo del libro, sobretodo, Doherty se describe a sí mismo como un gato atropellado, un diseño mal acabado, un tipo deslucido. Pero frente a esta imagen despectiva y bufonesca de Doherty se articula ràpidamente

y también desde las primeras pàginas, un contrapunto a la fragilidad : no un YO, sino un súper yo, el pronombre en la primera persona escrito en mayùsculas, el superyó freudiano idealizado: leemos desde la primera pàgina “Yo soy Doherty, El gran hombre, El gran amor de Moss”. El narrador de este libro, la voz poética es pues doble, dual y entrampada en una constante tensiòn: la del pasado del joven marginado, del pisado frente al presente del caíd, del cabecilla, del bacàn. Un tipo torpe y salvaje en la medida exacta como para inquietarnos y deslumbrarnos. Doherty

no solamente ha cambiado sino que ademàs es el gran amor de la sùper estrella, la mujer màs deseada por todos los hombres, la perfecta Kate Moss. Esta duplicidad, la del Doherty fràgil y la del YO poderoso, aparece también explìcitamente. En la tercera pàgina se lee este espléndido verso: Cómo no he de creer en el ser ideal duplicado. Efectivamente, YO, Doherty se confunde con su amada amante: Kate Moss. Los roles son muy ambiguos. En algùn momento asistimos a una imagen, en la que Doherty declara no ser sino un complemento de la feminidad

de Moss. Es ella la que domina a pesar de ser él el que fecunda. Moss es descrita de manera casi mitológica: un ser luminoso llegado desde el sol, es una celula no inventada, es furiosa, inmejorable. Moss dice la voz poética en la pàg. 18: resume en ella al mundo entero. Cómo no pensar en el poema que el poeta barranquino César Moro le dedica a su amante mexicano Antonio, y que termina de manera grandiosa afirmando que Antonio es dios y que México crece alrededor de Antonio. La Kate Moss que habita estas pàginas es igual de

divina y poderosa, con una testosterona suficiente como para que Doherty eyacule todo el amor del mundo al verla. Es imposible quedarse (cito)“inmovil ante tanta perfección y no convulsionar ante la furia de su especimen”(P.16). La mujer idealizada por la voz de Doherty a lo largo de este libro es totalmente equiparable a esa fémina utópica e inalcanzable imaginada por Breton, o por Eluard y por el resto de surrealistas. Sin embargo, la Kate Moss, la Kate Musa de YO, Doherty si bien es poseedora de todos los atributos de la feminidad, es también un ser

ambiguo y devorador, que posee la seguridad y la fortaleza del macho (P.43). Es finalmente un ser doble y equívoco, que forma con Doherty una pareja confusa y oscura: Moss es Doherty, Doherty es Moss. Hay, no obstante, un tercer mosquetero. El ùnico quizàs capaz de competir en algo con Moss. Aquel que le enseñó a Peter Doherty a tocar la guitarra y a fumar marihuana: Carl Barat. En el centro del libro hay tres pàginas que son como el estribillo de la canciòn, la piedra angular de la armonìa, un poema rìo dedicado al amigo/amante: un himno a la amistad absoluta, una constancia de un amor a muerte, para retomar otra vez un tìtulo de César Moro. Carl Barat y Peter Doherty se conocieron hacia los 18 años y juntos formaron una mítica banda de rock: The Libertines; se trató de la aventura típica del rock, que terminó en escándalo con Peter en la càrcel luego de haber destrozado la casa de su amigo. Esta historia es una especie de ADN original en el turbulento mundo del rock alternativo. Si no hubiese navíos tambaleantes como Peter y Carl, conducidos en medio de la fiebre y el estupor, no habría mitología y leyendas urbanas. En Yo,Doherty se convoca el deseo y se invoca la urgencia de vivir ràpida y

apasionadamente cuando la voz poética evoca a Carl Barat el entrañable amigo (P. 30). Una amistad que, en realidad, es casi perfecta, porque la enumeraciòn laudatoria, el salmo de alabanzas dedicado a Carl Barat tiene un lìmite y se llama Kate Moss. El final del poema a Carl Barat se termina curiosmante: “Perfecta es su amistad.[...] Como esas rosas. Como las rosas. No. Como las rosas no. Como las rosas es Moss.”


Antes de este breve paréntesis Moss había aparecido mítica, casi mística, etérea (P.22). Moss es la musa inalcanzable por excelencia. Esta descripciòn me hace pensar en la de Catalina Micaela, hija del Rey Felipe II descripción hecha por el poeta colombiano Alvaro Mutis en su libro Crónica Regia. El poeta vio una vez un cuadro de Catalina que habìa vivido cuatro siglos antes y quedó perdidamente enamorado de ella, estos versos traducen su fascinaciòn: “Torno a mirar el lien

zo, y me invade un casi anónimo recato, un deseo insensato de sacarla del mudo letargo de los siglos y llevarla del brazo e invitarla a perdernos en el falaz laberinto de un verano sin término”. Uno esperaría de Doherty, el rockero, el drogadicto, el laberintoso y violento, una poesía cruda a lo beat generation, unos versos desenfadados tipo Borroughs, una sarta de palabras soeces que rompan la clàsica beatitud poética como haría Gregory Corso, Kerouac o Ginsberg. Contrariamente, el yo poético que ha estructurado Giulian Gutié es uno casi contemplativo, que según mi opinión, sin dejar de ser carnal y extremadamente sensual es también un yo poético màgico y ritual que se deslumbra ante la fuerza del amor que profesa devotamente Doherty por la sublime Moss. Alvaro Mutis dice: “Creo que la poesía sucede en esferas, en mundos herméticos superiores a nosotros y que nos trascienden. El que no crea en una trascendencia en el trabajo poético, está perdido. Creo que la poesía es realmente mágica y esencialmente ceremonial.” Y añade el poeta colombiano: “La poesía nos conduce hacia esa otra orilla en donde la cotidiana realidad nos sorprende al convertirse en un mundo en donde to

do cobra un sentido trascendente y se ilumina con un aura que le concede una suerte de eternidad”. Si bien YO, Doherty comienza como una búsqueda desenfrenada del placer inmediato, las ùltimas pàginas destilan una sensación de tregua, de humildad frente a la derrota (P.52, 53)

Después de leer esto, me conforto en la idea de que la poesía es una especie de oración, màs allà de cualquier religión, una especie de ruego insistente para aferrarnos por lo menos un poco a la vida, una especie de imprecación que nos dé durante 5 minutos la sensación de algo eterno o que por lo menos está destinado a durar. Justamente YO, Doherty es un libro o una intervención como diría su autora, estructurado en base a listas que salmodian, a nutridas enumeraciones de objetos, a listados de cualidades, que intuyo tienen como objetivo echar un ancla en la realidad inasible. Es cierto que al leer se sospecha una voluntad de acumular palabras tras palabras que si bien tienen mucha mùsica, finalmente, creo yo, no cumplen sino un fin: dar carnalidad a la pa

sión de estos dos personajes y de hacerlos uno solo: YO. Ese YO dual que mencioné al inicio de mis comentarios y que a pesar de tener un tono bastante fatalista tiene también una curiosa fe en la actualidad, en la tecnología, en la moda, en la ropa, en los artefactos. Es inevitable no pensar en Guisseppe Ungaretti, el vate italiano, padre del futurismo que destruyó el verso y creó nuevos ritmos. Giulian Gutié tiende como Ungaretti a la palabra desnuda, a la palabra pegada a la realidad con un estilo libre de incrustaciones literarias y que ademàs se preocupa por la

disposición gràfica de los versos al puro estilo de los futuristas de comienzos del siglo XX. YO, Doherty es pues el tema, es la palabra, pero es también el libro. Entiendo bien cuando Giulian Gutié prefiere que se hable de proyecto màs que de libro. YO, Doherty es entonces un proyecto cuyo fin ùltimo es inquietar, inquietar sobretodo al lector. La lectura se ve atravezada por manchas de sangre, borrones, dibujos, pàginas casi en blanco, grafías diversas. Es un objeto que interpela, que no te deja tranquilo, me hace pensar, guardando las distan

cias, en los 5 metros de poemas de Oquendo de Amat y su vocación lùdica e innovadora. Pero aquí se une una vocación màs, una vocación cuya clave està dada por el epìgrafe sibilino y profético que es uno de los màs arteros versos de José Watanabe: La mucha belleza me hace siempre perverso. Debo confesar que el amor desenfrenado de Doherty y la perfidia de Moss me han cautivado. Porque ademàs el final del libro es el màs honesto que uno pueda imaginar. El amor, la derrota del amor, el fracaso, la perversidad no son sino àngulos de una misma humanidad: “Yo, Doherty, confieso ser un humano”.


YO, Doherty de Giulian Gutié, Cascahuesos Editores, Arequipa, 2010




(Foto: Presentación de YO, Doherty en Libreria YS, Lima 2010. De izq. a der. Jesus Martínez, Giulian Gutié, Javier Arevalo)

4.11.10

CORTOMETRAJE de Yuri Vásquez por Juan W. Yufra


Todo libro expresa un gesto subversivo en la forma de acercarse a la realidad, de inversión o por lo menos proyecta —contra todo pronóstico— un acontecimiento inasible.

Cuando se reflexiona acerca de la literatura que acontece en Arequipa esta suele surgir con manifestaciones propias, inherente a su espacio; la misma que deviene en una expresión de tránsito: de una época a otra, de una postura estética —prudente— con su espacio tiempo histórico y generalmente enlazándose a la impronta del autor y de sus lectores ocasionales. En otras palabras, surge el paradigma del aislamiento del discurso literario.

Este aislamiento no sólo es cronológico, aquí no sólo se discute el carácter oficial que se le otorga a la narrativa en este caso, sino que responde a la ausencia de una comunidad literaria que haya podido reconocerse así misma en este cuerpo social —llamado cultura— en el que todos estamos inmersos, queramos o no. Por allí se dice que Arequipa es la tierra de los poetas; sin embargo, es su narrativa la que se proyecta con mayor solidez.

Esta ciudad no sólo fue el contexto para acoger a narradores sino que sirvió de discurso —incluso antagónico— para diversos planteamientos y no me refiero a Arturo Peralta que se fue de Arequipa muy joven y que construyó el famoso texto de El pez de oro cuando ya se llamaba Gamaliel Churata; o a Vargas Llosa que pasó su infancia en Cochabamba u Oswaldo Reinoso que a pesar de experimentar el epítome de la insurgencia narrativa en la segunda mitad de los años 50 sólo vuelve a esta comunidad con toda la distancia que ejerce el extrañamiento de sus obras; aquí deseo dejar en claro la gesta de aquéllos que “no existiendo” en la oficialidad desarrollan esa continuidad de la narrativa en Arequipa: Zoila Vega, Marcel Oquiche, Alfonso Bouroncle, Edmundo de los Ríos, Gastón Aguirre Morales, Federico Segundo Agüero, etc.

Es decir, Arequipa, siempre fue narrada. Incluso Hidalgo llegará a deslizar la idea de que “el cuento es una capital obra de arte” cuando publica su libro de cuentos Los sapos y otras personas en 1927. Por eso, no es sorpresa que exista un escritor como Yuri Vásquez que logra cohesionar esta tradición, esta continuidad dentro de los mecanismos de resistencia cultural en que vivimos, y que muchos llamamos posmodernidad o “desmantelamiento de ideologías” como diría Ricardo González Vigil.

Ahora, Yuri Vásquez es un escritor que se forma con la influencia que ejerce la contracultura y el revisionismo de los años 60 y 70 y ello no es una ecuación de negar por negar las construcciones convencionales de su periodo de formación, sino la expresión de una postura encomiable como creador pues ha sabido mantener una convicción ideológica y literaria que no se enreda o se opaca; sino que se manifiesta coherentemente, desde la metáfora de su lenguaje, en este libro de cuentos.

La década del 80 en la historia del Perú recién empieza a ser expresada por autores como Yuri Vázquez; no sólo me refiero a la ubicación cronológica o al carácter intrínseco de los años de violencia que se vivieron, sino al desgaste de los conceptos como el amor, la libertad y la retórica del “hombre nuevo”, pues, uno de los grandes aciertos de Yuri es haber contemplado la trascendencia de su época más allá de un gesto personal y egoísta.

En el cuento “Un blues en la noche” encontrarán este fragmento cuando el narrador intenta buscar una explicación de ese cuerpo imaginado llamado Lorena: De esta manera supo —por la música— que su alma debía ser sutil y sensible.

La sutileza de su palabra y la aparente fragilidad de sus historias no recurren a un lector extraviado en el consumismo sino recurren a un lector extraviado en su propio caos personal. El cuento “Pitecántropus Erectus o la tribu de los Ichipawa”, que apertura el libro, es una metáfora de aquel hombre que lleva la máscara de la modernidad más allá de su propia piel contemporánea.

Debemos de añadir que la música se convierte en un personaje adicional; el Jazz en este caso será la expresión de la melancolía, de la soledad que rodea a la mayoría de sus cuentos y que a su vez se convierten en una expresión de su poética narrativa.

Ahora, los temas que se abordan como la frustración, la violencia, el miedo, la utopía o la fraternidad no quedan aislados por un discurso gris que cede terreno y sacrifica su esencia a favor de la técnica sino que alcanzan altos niveles líricos en la mayoría de los casos, el mismo que es un eje distensionador en esta summa de “cortometrajes” que proyecta el texto.

Juan W. Yufra

31.10.10

Nuestra gran publicación del 2010: OBRA POÉTICA COMPLETA de EDGAR GUZMÁN


En un trabajo conjunto con la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa, y gracias al apoyo de la Dra Teresa Arrieta Vda. de Guzmán, hacemos posible esta nueva publicación, que sin duda marcará un hito en la historia de nuestra casa editorial, pues se trata de la totalidad de la obra poética de Edgar Guzmán, una de las voces cumbres de la poesía peruana del siglo XX la misma que se encuentra en pleno reconocimiento, tanto por los círculos intelectuales así como por la crítica general y los lectores.

Ya en 1999, Ricardo González Vigil, dijo que, «de gran virtuosismo en el manejo del verso y riqueza de imágenes, Edgar Guzmán ha plasmado una obra poética sobresaliente. La indagación sobre los enigmas de la existencia, con una honda formación filosófica y un buen conocimiento de los clásicos de la poesía universal, alcanza en él un brillo singular como “poesía reflexiva”, vinculable con la tendencia llamada “trascendentalista” en la poesía hispanoamericana (José Gorostiza, Octavio Paz, José Lezama Lima, etc.). De hecho, guarda similitudes parciales con Martín Adán, Juan Ríos y Carlos Germán Belli, siendo mayor su conexión con una tradición “reflexiva” en la poesía de Arequipa: César A. Rodríguez y José Ruiz Rosas son sus exponentes más nítidos (Poesía Peruana Siglo XX. Tomo II, Lima, Ediciones COPÉ, 1999)».

Así, bajo el título de Obra poética completa el volumen en sus más de 320 páginas, viene precedido de un extenso prólogo del reconocido poeta y crítico literario de prestigio continental, Dr. Raúl Bueno-Chávez; y se compone de 5 libros, dos de ellos inéditos, conformados por Hilos, Poemas sueltos, Perfil de la materia (1987), Rondando la casa de la Dickinson (1990) y Trilogía del mar (1993); además de un anexo conformado por manuscritos, cartas del poeta Juan Ríos, cartas dirigidas al poeta Hugo Yuen, una entrevista, algunos comentarios a su obra, y fotografías inéditas de la vida de este gran poeta.

Cabe recordar que el Dr. Edgar Guzmán Jorquera fue un brillante intelectual, de reconocido prestigio en los medios filosóficos y literarios. Nació entre Frisco y Guardiola, en la Punta de Bombón, provincia de Islay en Arequipa, el 12 de octubre de 1935. Estudió Filosofía y Derecho en la Universidad Nacional de San Agustín y por muchos años se desempeño como profesor de Filosofía en su Alma Mater, hasta lograr ser distinguido con el nombramiento de Profesor Emérito de la UNSA. Publicó diversos ensayos sobre filosofía y semiótica, y como poeta publicó Perfil de la materia (1987), Rondando la casa de la Dickinson (1990) y Trilogía del Mar (1993). También dejó su impronta en el quehacer pedagógico de las Universidades Nacional de San Agustín y Católica de Santa María, varias de cuyas promociones de pre-grado y post-grado llevan su nombre. Falleció el 2 de noviembre de 2000.

20.10.10

“EL DESPLIEGUE INFINITO DE LA MEMORIA”. Sobre el libro FIGURADO Y LITERAL de José Kozer


Sobre el libro Figurado y Literal (Cascahuesos, 2009), de Kozer, escribe el académico y crítico Luis Carlos Ayarza.


El despliegue infinito de la memoria


“Los únicos bienes del hombre son los recuerdos florecidos de la imaginación”
Nicolás Gómez Dávila

Cuando se observa a través de la lente de un microscopio un cristal de nieve, el tejido de la piel o la corteza de una planta, se puede ver como siempre existe una paradoja, una contradicción: lo sinuoso puede estar minúsculamente compuesto de ángulos rectos, y lo sólido de sinuosidades. Hay una materia —hasta donde sabemos divisible casi infinitamente— que a su vez compone el mundo de los más grandes, constituyendo así las superficies y los seres. Lo individual siempre es la unión de poblaciones. Colonias ensambladas para crear un efecto o lograr un fin: líneas de hormigas que devienen en el ensamblaje de la línea continua, como un gran animal. Todo está compuesto de geometrías acopladas, también el lenguaje y por supuesto la memoria.

El libro de José Kozer Figurado y Literal (Cascahuesos, 2009) es una lente que se asoma a lo más grande y a lo minúsculo, a lo intangible y a lo más sólido, pero que en ese asomarse materializa lo intangible y pone en movimiento lo compacto. Textos que se derraman como flujos en direcciones simultáneas, deviniendo una materia líquida que mana a través del lenguaje del poeta, y que horada las superficies incluida sobre todo la del pasado. Desde esta última es que se produce —eso parece— la creación constante:

Recuerdas, Sylvia, cuando papá llegaba de los almacenes de la
calle Muralla y todas las mujeres de la casa Uds. Se
alborotaban
(21).

Hay una repetición y una diferencia: Autorretrato, Autorretrato, Autorretrato, Última Thule, Última Thule, Última Thule…, cada uno un poema. Los títulos repetidos se manifiestan como las caras de un cristal de muchos ángulos. Cada uno despliega una mirada diferente que reacciona con cada tipo de luz y de memoria. Son los poemas como variaciones de la misma nota, geometrías que simultáneamente proliferan extendiéndose y volviéndose concéntricas. Pero una vez ensambladas son un solo chorro, un gran fluir.

El uso de las analogías se hace en este caso inevitable. Su lectura hace pensar en Escher pero también en Brueghel o en Van Gogh. Es decir: un mundo exterior ensamblado o extraído de sí, y un interior iluminado con la memoria que surge como si tratara de naturalezas muertas. Valdría en todo caso mejor usar el término en inglés “still life” que se traduce como vida suspendida, ya que resulta más cercano en este caso a lo que los poemas sugieren, pues al leerlos se pone en movimiento todo el flujo del pasado. Un pasado que se sostiene en la orina fermentada de la abuela o en el padre vuelto misterio tras la voluta de humo de un cigarro. La palabra escrita da vida o revela lo que ya tiene el movimiento implícito. Desde los organismos y bichos que recorren y aletean los poemas, hasta el fluir y el vuelo de la aguja del sastre:

La última esponja natural la última esponja natural del mundo y por donde
en su momento (natural) entraron y salieron peces (quizás también
celentéreos) (equinodermos) ya tan agujereada (que) pronto no (cabe) otro
agujero
(71).

En el libro el poetizar es un oficio, se teje, se zurce con la habilidad de un sastre de los de antes, semejante a aquellos que trazaban el mapa sobre el paño con una tiza y tenían el cuerpo encorvado para acomodarse a la mesa de corte. Kozer lanza hacia el presente el peso mítico de su tradición polaca y eslovaca, judía, cubana, pero también lanza el peso de una tradición más íntima y cercana, aquella que se adquiere observando a los mayores que nos preceden, y que se manifiesta fragmentada en gestos y miradas:

La mano (todos) a la cabeza (en) la coronilla la forma redonda
de los solideos, bendición, (la tela): el sastre deshilvana
los hilos que bajo Dios forjaran los solideos; y
y queda en pie la coronada carne del cuero cabelludo
(29).

Por otro lado, la utilización de los paréntesis contribuye a esa horadación del tiempo para que fluya la memoria. Sus irrupciones producen especies de agujeros de gusano que no sólo detienen el ritmo de un verso reorientando su sentido, sino que profundizan y abren fisuras en el tiempo y las latitudes mientras que a la vez conectan a los poemas entre sí, creando también vínculos con épocas y tradiciones diferentes. Los paréntesis proliferan en todos los poemas, se vuelven parte del ritmo y después de cierto tiempo dedicado a su lectura se hacen necesarios… O sea, que tales irrupciones una vez alcanzado ese instante de familiarización con el lenguaje de Kozer ya se esperan:

el sastre creó (cúpulas) de la lisa comba (son) el anca de los caballos (29).

Dice Nicolás Gómez Dávila en unos de sus escolios: “La frase debe tener la dureza de la piedra y el temblor de la rama”. La poesía de José Kozer tiene esas dos virtudes, de allí lo literal y lo figurado, lo grande y lo pequeño, lo sólido y lo líquido. Su escritura entra en el pensamiento del lector como una tromba —palabra que el poeta usa a menudo— y tiene la grandeza y la belleza de un “un cachalote dormido en altamar”. Su escritura hace pensar en ese sueño inmenso que seguramente tiene el formidable mamífero en su cama de océano, mientras Aldebarán titila diminuta en el cielo.


* Tomado de la versión virtual de la revista mexicana LA OTRA. Luis Carlos Ayarza (Bogotá, 1968). MFA en Creative Writing por la Universidad de Texas en El Paso. Actualmente cursa estudios de doctorado en Hispanic Studies en Texas A&M University.

21.9.10

Presentación de POEMAOFFROAD de Robert Baca Oviedo en la FIL-Arequipa


En un trabajo conjunto con la Editorial Auqui (Barcelona-Cusco) del poeta Vladimir Herrera, Cascahuesos Editores se complace en presentar el segundo libro de la colección conjunta “Nueva poesía latinoamericana”. Se trata del libro Poemaoffroad del poeta peruano Robert Baca Oviedo.

Día: martes 21 de setiembre
Hora: 7:00 p.m.
Lugar: Sala Oswaldo Reynoso de la II FIL-Arequipa (Parque Libertad de expresión)

Presentan:

• José Córdova
• Maurizio Medo
• Kreit Vargas
• Jimmy Barrios.

Agradecemos su gentil asistencia.

16.9.10

Nuevo título de Cascahuesos: DEMOLIDO FUEGO de DOMINGO DE RAMOS, poeta co-fundador del movimiento Kloaka y ganador del Premio COPE 1996.


En el marco de la Segunda Feria Internacional del Libro de Arequipa, Cascahuesos Editores tiene el agrado de anunciar el lanzamiento de DEMOLIDO FUEGO, antología de poemas inéditos del reconocido poeta peruano DOMINGO DE RAMOS. El mismo será presentado el día jueves 23 en la sala Oswaldo Reynoso a las 11:00 a.m.

Del autor:

DOMINGO DE RAMOS (Ica-Perú) Poeta co-fundador del Movimiento Kloaka (1982-1984). Estudió Sociología en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Ha publicado los libros: Arquitectura del espanto, 1988; Pastor de perros, 1993; Luna cerrada, 1995; Ósmosis, 1996 (Premio COPE de Poesía Petroperú); Las cenizas de Altamira, 1999; Erótika de Klase, 2004 (Premio de Poesía Erótica "Carlos Oquendo de Amat"); y Pastor de perros (Antología), 2006. Asimismo, es autor de los Cd´s multimedia Pastor de perros Vol.1 y Erótika de Klase Vol.2. Poemas suyos han sido recogidos en diversas muestras nacionales e internacionales.Sydamerikas sjael .Rune Stefansson 1998, Dinamarca. El bosque de los huesos 2003, El tucán de Virginia ,México.La mitad del cuerpo sonrie ,Fondo de Cultura Económica, 2005, México. Caudal de piedras, UNAM,2005.
Viaja en 1996 a Europa y lee en España, Francia y Finlandia, en la Universidad de Helsinski. En el 2004, es invitado al Cuarto Congreso de Peruanistas realizado en Sevilla, España. En el 2006, asistió al Primer Congreso de Poesía Peruana (1980-2006) en Madrid y fue invitado a leer en Bilbao y Salamanca. En el 2007 participa en el encuentro Chile-poesía, en Santiago de Chile. Su último viaje fue a fines del 2008, iniciando una gira internacional, en donde asistió al Encuentro Internacional de Escritores en México Monterrey y luego a la ciudad de Boston, leyendo en las universidades de Tufts, Harvard, Nueva York, DePaul University de Chicago, Temple de Filadelfia y finalmente en el Festival Latinale de Berlín-Alemania organizado por el Instituto Cervantes de esa ciudad y de Bremen. Tiene inédito los poemarios Dorada Apokalypsis, Hotel Kalifornia y actualmente prepara sus obras completas para el Fondo Editorial del Congreso del Perú.
2009 publica el poemario Dorada Apocalipsis. Intermezzo Tropical & Tranvía editores.Lima. Demolido Fuego (Cascahuesos Editores, AQP 2010) reúne algunos de sus textos poéticos inéditos.

13.9.10

Nueva publicación de Cascahuesos Editores: “YO, DOHERTY” DE GIULIAN GUTIÉ


Cascahuesos Editores se complace anunciar en el marco de la II Feria Internacional del Libro de Arequipa, la publicación del YO, Doherty, primera intervención poética de Giulian Gutié. El texto es precisamente la intervención en un drama imaginario basado en el romance de personajes reales de la cultura Pop tales como Pete Doherty (músico) y Kate Moss (modelo).
Ilustrado y diseñado por Omar Siancas y con la colabaración del destacado Fotógrafo arequipeño Conrado Aguilar, YO, Doherty se presentará el sábado 18 de setiembre a las 19:00 h. en la sala Oswaldo Reynoso.

La autora:

Giuliana Gutiérrez Casaperalta nació en la ciudad de Arequipa en el mes de febrero de 1986, cuando en el mundo se practicó la primera operación con un corazón artificial. De chiquita siempre creyó que cuando grande seria hombre. Tiene una extenuante colección de muñecas Barbie y como complemento ha estudiado en la escuela de ciencias de la comunicación en la Universidad Nacional del Gran Padre San Agustín.
Actualmente se desempeña como redactora del semanario El Búho y es productora de un programa de televisión; diseñadora de modas en sus tardes libres, tiene su propia marca de ropa “LaDominatriz”; además del blog homónimo de streetstyle que ella administra. Ha intentado publicar fallidamente dos poemarios. YO, Doherty no es un poemario, es una intervención, como todos sus proyectos que esperan ver la luz.
Gusta del karaoke y la música electrónica. Quisiera también ser DJ.

5.9.10

Nuestra nueva publicación: EL OTRO CORAZÓN DEL DERECHO de JAIME COAGUILA VALDIVIA


Es nuestro título 25 y, a la vez, nuestro primer libro de ensayos. Se trata de la segunda edición de estos “20 ensayos literario-jurídicos sobre Teoría del Derecho” que conforman El otro corazón del Derecho, y es una muestra de cuidadosas reflexiones donde se analizan obras de reconocidos autores clásicos y contemporáneos tales como Jorge Luis Borges, Patrick Süskind, Víctor Hugo, George Orwell, Albert Camus, Robert Walser, Henrick Ibsen, Julio Cortázar, Carlos Collodi, César Vallejo, Óscar Wilde, Adolfo Bioy Casares, Anne Tyler, Franz Kafka, entre otros.


El autor:

Jaime Coaguila Valdivia nació en Arequipa en 1970. Estudió Derecho en la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa optando el Grado Académico de Magíster en Derecho Civil. Ha concluido estudios de Doctorado en Derecho por la Universidad Católica de Santa María de Arequipa, y ha llevado a cabo el curso de Postgrado para la obtención del Título de Especialista en Argumentación Jurídica por la Universidad de Alicante en España.

Paralelamente a su carrera de abogado se ha desempeñado como escritor y redactor responsable de la Página Cultural “Los Ojos del Minotauro” del diario “Arequipa al día”. Ha publicado Líneas al Margen (Lima, 2001), recopilación de su labor periodística en varios diarios locales, y posteriormente Ese animal solitario que es la muerte y otros cuentos (Lima, 2004). Posteriormente publicó La Ley Procesal del Trabajo: Concordancias, Jurisprudencias, Legislación Conexa, Convenciones Interamericanas (2005) a través del Estudio Caballero Bustamante.

Entre sus libros en colaboración se encuentran Diccionario de juristas españoles, portugueses y latinoamericanos editado y coordinado por Manuel J. Peláez en Barcelona el 2006, Direito & Literatura: Ensayos críticos editado por el Instituto de Hermenéutica Jurídica de Brasil en 2008, e Implicación Derecho Literatura. Contribuciones a una Teoría Literaria del Derecho publicado en Granada (España) el 2008.

Sus investigaciones y artículos comprenden las áreas de Teoría General del Derecho, Filosofía del Derecho, Metodología de la Investigación, Derecho y Literatura, Derecho Civil, Derecho Procesal Civil y Derecho Laboral. Muchos de los textos que forman parte de este nuevo libro han sido publicados anteriormente en revistas especializadas del país y Latinoamérica (Argentina, Colombia, Brasil, Chile, México y Costa Rica), de tal forma que en esta oportunidad se ofrecen por primera vez en conjunto, en una edición de circulación nacional e internacional.

19.8.10

Viernes 20: presentación de GEOMETRÍA MORAL de Luis Carlos Mussó en Guayaquil


El día de ayer, el diario El Telégrafo de Ecuador publicó lo siguiente:


Mussó lanza Geometría moral

El poemario ya fue lanzado hace dos semanas en la Feria Internacional del Libro, en Lima.

El escritor guayaquileño Luis Carlos Mussó presentará, este viernes, su más reciente obra: Geometría moral.

El poemario ya fue lanzado hace dos semanas en la Feria Internacional del Libro, en Lima, pero en esta ocasión la Alianza Francesa (Hurtado y José Mascote) será el escenario para que Mussó introduzca su libro ante el público del puerto.

La actividad se realizará —de manera gratuita— a las 19:00 y contará con la intervención del crítico guayaquileño Carlos Burgos. Geometría moral, publicado por la firma peruana Cascahuesos Editores, toma su título de un ensayo de Juan Montalvo. Se divide en cuatro partes: El árbol del bien y del mall, Tempestad secreta, Canon perpetuo y Texto en ruinas.

Luis Carlos Mussó estudió letras en la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil e hizo una maestría en literatura hispanoamericana por la Universidad Andina Simón Bolívar. Ha publicado El libro del sosiego (1997), Y el sol no es nombrado y Propagación de la noche (2000), Tiniebla de esplendor (2006), Minimal histeria y Evohé (2008). Además, la Casa de la Cultura Ecuatoriana editó, en 2007, su antología personal: Las formas del círculo.

Ha recibido galardones como el Premio de la Bienal de Cuenca (1999), el Premio César Dávila Andrade (2000) y el Premio Nacional de Novela Ángel F. Rojas (2010).

12.8.10

Lectura de FUNDACIÓN DE LA NIEBLA de Ernesto Carrión por Juan Yufra


Desde la niebla / Hacia cualquier palabra

Es cierto, la poesía lo cuestiona todo. Y lo hace desestructurando muchas de las cosas que damos por ciertas, como la vida, el amor, y la poesía misma.

A pesar que el autor apela a “un libro quebrado” (p. 11); no lo es. Es otra la esencia que dirigen sus imágenes, sus palabras. No he podido obviar estas referencias: “Tú eras la turba” (p. 18), “Fuiste la turba” (p. 19), “Entonces fuimos la turba” (p. 19); tampoco los caracteres visuales y plásticos que le otorga el poeta a su libro. Ya no creo en la poesía como el único y transparente camino de la expresión.

Fundación de la niebla de Ernesto Carrión (Guayaquil, 1977) deja la sensación de algo que puede asirse después de concebido el proceso mismo de la existencia de una identidad formada a partir de las emociones. Es un texto esquizo cuya lucha —a la vez que es uno de sus logros— es adecuarse a ribetes coloquiales que demanda el yo poético mientras se fusiona a la expresión de una totalidad poética que funda su vitalidad en el diálogo con el lenguaje del cuerpo; la palabra puede sugerir desde sus carencias e imposturas una serie de analogías imaginarias sustentadas en la realidad que se crea a sí misma; el libro de Carrión se ubica en la mitad de ambas intensidades de la comprensión humana, esa ambigüedad es parte constituyente del texto; Carrión lo cuestiona todo desde una posición imposible, desde una versión personal de lo que es la poesía hasta llegar al sacrificio mismo de su ser moderno, pues requiere de la angustia, de la “amarga verdad” de Danton o de una revolución —esta vez litetaria— concebida como una vuelta al pasado desde la óptica iconoclasta de principios del siglo XX; todo ello lo hiere, pues su contexto y visión posmoderna lo torna inconforme con el mundo percibido. Su palabra no es la palabra común que se recoge del lenguaje, trata de construir un lenguaje único, segregado, que responda a sus expiaciones personales.

El poemario de Ernesto Carrión es un libro con memoria, con un estilo donde se arriesga todo, incluso la teoría y las bases que puede encontrarse en el sentido estricto que da el poema.

Hay versos logrados “Calca el poema el mundo que no existe” (p. 42), “se escribe desde la niebla hacia la niebla” (p. 50); es decir, para nadie. “Yo me quiero largar. Dejar de correr un día contra mí mismo” (p. 30), “Te aplasto sobre la arena sin saber quién soy” (p. 27), que responden al carácter manifiesto del texto, un argumento de su identidad. No son los mejores, desde luego. La propuesta formal de Carrión se cierra de una manera interesante en el último poema pues el autor requiere del vacío, de la nada, de la página en blanco para fundar su propia concepción de la poesía.

Pero también hay versos grotescos, que no han pasado por el tamiz de la reflexión pero automáticamente se justifica y se entiende porque este libro no busca ello en la performance latente de su palabra; y eso pasa por la fuerte influencia superrealista que lo antecede como “en los labios las rodillas se están mirando al espejo” (p. 58), producto de ese superrealismo primario que corrompe el trabajo del poeta —algunas veces— por dejar libre a esa manida sensación de ser descifrado mediante imágenes histéricas. Felizmente es lo de menos, uno va a tropezar con hallazgos impresionistas como “Un poema es mi negativa a entender el Lenguaje en el sitio indicado (p. 46), o enunciados donde la carga lírica es manifiesta “entonces sobre tu verja empieza a quebrarse el sol” (p. 42).

El libro, al margen del alegato a la confusión —a la turba— que altera sus voz incipiente, se ordena en tres segmentos Sus cabezas yacen vendadas sobre estas playas, Un caballo incompleto que acaba de salir del túnel de los retratos y Presientes que la lepra es la escritura. La voz dialógica del segundo y tercero, en general, es notable.

Carrión, Ernesto: Fundación de la niebla.
Arequipa, Cascahuesos Editores, 2010, 82 pp.


Adenda:

Turba 1.
(Del fr. tourbe, y este del franco *turba; cf. a. al. ant. zurba, ingl. ant. turf, nórd. torf). f. Combustible fósil formado de residuos vegetales acumulados en sitios pantanosos, de color pardo oscuro, aspecto terroso y poco peso, y que al arder produce humo denso. 2. Estiércol mezclado con carbón mineral que se emplea como combustible en los hornos de ladrillos.
Turba 2. (Del lat. turba). f. Muchedumbre de gente confusa y desordenada.

10.8.10

Nuestra nueva publicación: POEMAOFFROAD del poeta peruano ROBERT BACA OVIEDO


En un trabajo conjunto con Editorial Auqui (Barcelona-Cusco) del poeta Vladimir Herrera, nos complacemos en anunciar la publicación del segundo libro de la colección conjunta “Nueva poesía latinoamericana”. Se trata de Poemaoffroad del poeta peruano Robert Baca Oviedo.

P o e m a o f f r o a d escupe versos creando a su primogénito que se resiste al desligamiento de su cola: los homínidos. Así la pieza que lo conduce a este paraje lúdico, reinventa el propósito desta furia del silencio y su manifestación en las diferentes formas de lenguaje. P o e m a o f f r o a d ha vomitado sus pesadillas por las pocas aristas que le sobran para continuar delatando la espiral de nuestra imperfecta arquitectura. Así, reverso/anverso sobreviven todavía en la búsqueda de un rostro eterno y perenne que nos conduce a esta única palabra: la perturbación”, nos dice el poeta en la introducción de este, su nuevo libro.


Sobre el autor:

Robert Baca Oviedo nació en Arequipa, en 1986. Es Bachiller de la Escuela Profesional de Literatura y Lingüística de la Universidad Nacional de San Agustín. En el 2006 gana el primer lugar en el “Primtemps de Poètes” (Categoría Senior) de la Alianza Francesa de Arequipa. En el mismo año publica su primer poemario Ideograma. En el 2008, gana el segundo lugar de los juegos florales “Jorge Cornejo Polar” de la Facultad de Filosofía y Humanidades: categoría Poesía. Además es editor del Grupo Editorial Dragostea, el cual ha venido realizando un incesante trabajo no sólo en el campo editorial, sino como gestor de un movimiento cultural y artístico a nivel macroregional que se concretiza en “La Colectiva”, encuentro que reúne cada año a varios artistas en sus diversas manifestaciones tanto a nivel nacional como internacional, para promover la difusión del arte en la ciudad.

18.7.10

Nuestro octavo lanzamiento internacional: GEOMETRÍA MORAL de LUIS CARLOS MUSSÓ


Continuando con nuestros lanzamientos internacionales, esta vez nos complacemos en anunciarles la publicación del libro Geometría moral del poeta guayaquileño Luis Carlos Mussó.

«Geometría moral no nos propone la resolución de una incógnita, sino al revés, su proliferación a través de la escritura misma: una indagación en la geometría de la realidad, cuando la realidad es el primero de los espejismos. El misterio del poema es el mismo que el de la creación del universo, y todo cuerpo está escrito en esa página en blanco —ese firmamento invertido—», nos dice el poeta chileno Héctor Hernández Montecinos con respecto al libro.


Sobre el autor:

Luis Carlos Mussó (Guayaquil - Ecuador, 1970). Estudió letras en la Universidad Católica Santiago de Guayaquil, e hizo una maestría en estudios de la cultura, mención literatura latinoamericana por la Universidad Andina Simón Bolívar. Ha publicado los poemarios El libro del sosiego (1997), Y el sol no es nombrado (2000), Propagación de la noche (2000), Tiniebla de esplendor (2006), Minimal hysteria (2008), Evohé (2008) y Cuadernos de Indiana (Nueva York, 2010). La Casa de la Cultura Ecuatoriana editó su antología personal, Las formas del círculo (2007). Su trabajo consta en varios libros colectivos, como Aldea Poética (Madrid, 1997), Tales from the center of the World (Jerusalén, 2005), 18 poetas latinoamericanos (Lima, 2006), Porque nuestro es el exilio (Quito, 2006), Esquirla doble (Guayaquil, 2008, con el poeta peruano Luis Fernando Chueca), Álbum de arena (Guayaquil, 2008), Manglar de voces (Guayaquil, 2008) y 13 poetas del Ecuador (Caracas, El perro y la rana, 2008); y también en revistas como Letras del Ecuador (Quito), Alhucema (Granada), Blanco Móvil (México, DF), Guaraguao (Barcelona), Zunái (São Paulo), Jícama (Bogotá), Pucará (Cuenca), Cuadernos Hispanoamericanos (Madrid), Casa de las Américas (La Habana) , Oxid (Berlín) y Nueva época (Veracruz).

Es Premio Nacional de Poesía Bienal de Cuenca (1999), Premio Nacional de Poesía César Dávila Andrade (2000), Premio Nacional de Poesía Jorge Carrera Andrade (2006), Premio Nacional de Literatura M. I. Municipalidad de Guayaquil (2008), finalista en el Premio Adonáis (Editorial Rialp, Madrid, 2000). Traducido al castellano, portugués, francés, inglés, catalán y hebreo. Participación en numerosos encuentros literarios con crítica y creación, dentro y fuera de su país. Escribe crónicas y comentario de libros para El Telégrafo, se dedica a la crítica y la cátedra (Universidad de Especialidades Espíritu Santo y Universidad Católica de Santiago de Guayaquil).


La gran presentación de este libro será en el marco de la XV Feria Internacional del Libro de Lima, el día 31 de julio a las 20:15 horas.

*Imagen: Amaury Martínez.

6.7.10

CARTA ABIERTA al poeta ERNESTO CARRIÓN con motivo del lanzamiento de su libro FUNDACIÓN DE LA NIEBLA


Quito, 28 de mayo de 2010
Querido amigo:

Siempre me he preguntado, y cuando digo siempre quiero decir desde que empecé a escribir poesía, qué sentido tiene persistir en este oficio de solitarios y necios que es la escritura poética, tan mal pagado siempre y mal visto en ocasiones, con frecuencia tan frustrante y a veces, muy pocas veces, reconfortante, glorioso. Cuanto más pienso en respuestas que me dejen satisfecho, más me convenzo del absoluto absurdo que, supuestamente, nos justifica: la llamada necesidad de hablar, sin más, la ineluctable necesidad de hablar, sea en nombre de los otros o sea en nombre de nosotros mismos. Algunos días intentamos encontrar el origen de esta cuestionable pasión en la inconformidad con el mundo, y otros días hallamos una buena razón en el mero deleite de estar vivos. Pero, debemos ser sinceros, Ernesto, nada de esto es suficiente y, sin embargo, persistimos en este evidente error. Y escribimos y volvemos a escribir. No deja de sorprenderme que, como esta noche, alguien distinto de los amigos que nos han visto padecer y gozar la vida y la escritura poética nos acompañe. Para mí, los presentes son una multitud. Y esto habla bien, a pesar de lo que he dicho, de la buena salud (siempre al borde de la enfermedad del olvido, por cierto) de la poesía lírica de nuestro tiempo. Al menos, de la que tú y algunos otros entendemos por poesía, que no es aquella marisma de la autocomplacencia, el éxito efímero y el compromiso oportunista con la coyuntura institucional o política. ¿Para qué escribir, entonces? Con estas palabras responde Fundación de la niebla:

escribir para no ensanchar más la mirada entre el
objeto y nosotros Escribir la cotidianidad que muestra
nuestro hígado sobre las plataformas marinas
Fanal violeta Baja el viento atrapado desde los postes
en la teoría de que todo vuelve a ser polvo Rencilla
necesaria La luz de una mariposa quiere saber
por qué ella no tiene alarma La mariposa no contesta
Ella ordena obsesionada sus colillas por el patio
helado Así un día tanta vida puede escribirse Yo escribo
sobre lo que veo Tiro a la inteligencia sobre tierra
quemada Funcionando Agitando al hambriento
sobre la simpleza de los alimentos Así es como recobro
el mundo


Escribes para recobrar el mundo. ¡Tremenda vocación la tuya! Pero ¿cómo se recobra algo que es esencialmente impuesto y por tanto irremediablemente ajeno? La respuesta se encuentra en el título de tu libro, Fundación de la niebla. El mundo se recobra en la poesía, volviéndolo a nombrar, aunque este intento de hallar puerto en las palabras, o de crearlo con ellas, esté destinado al naufragio. La fundación de la niebla, del mundo otro con que sueña el poeta, es el testimonio de un fracaso, porque el mundo hallado no es el mundo deseado por él. Ese mundo anhelado no es otro que la realidad que nos circunda esta noche, amigas y amigos de Ernesto, pero mejorada, más limpia y menos cruel. El mundo hallado por el poeta siempre es la niebla, es decir, la penumbra, la ambigüedad, la indefensión, el riesgo, el miedo. Nada de claridad o esperanza simplona hallarán ustedes en este libro. Y, sin embargo, nadie le podría achacar el mote de pesimista o triste al poeta Ernesto Carrión, al menos, no en este libro. El pesimista es el que se abandona a su propia inercia vital, en la convicción de que nada es posible cambiar. El poeta, en cambio, es el inconforme que, una vez dislocado del mundo que le ha tocado en suerte, funda uno propio donde se siente más cómodo. A veces es trágico, a veces cómico, pero siempre es una parodia del mundo soleado de los inocentes y el mundo oscuro de los condenados. Ernesto renuncia a la dicotomía de los maniqueos y los moralistas, los creyentes y los ateos. Su lugar no es la afirmación, sino la duda. De cara a la luz, nos dice, por ejemplo:

El día en que nacieron las
imágenes supimos de inmediato que terminaríamos
en una total ensoñación Arte en roca Que nuestro
Apocalipsis empezaría con una llovizna hundiendo
su ala en un lago salvaje como un cormorán

Como ven, amigas y amigos, se trata de una visión móvil, de un mundo en permanente transformación. Este movimiento interno produce que los temas y motivos recurrentes de tu obra, Ernesto, conecten este libro directamente con tus trabajos anteriores y posteriores, en una suerte de diálogo interno. Pero no se trata de una poesía solo autotélica o metapoética o que hable de sí misma todo el tiempo. Por mérito propio, la imaginación de Ernesto se alimenta de otros, pero también de sí misma. De nuevo aparecen, aunque sea solamente insinuadas, la llegada de la muerte a través de la descomposición del cuerpo propio y ajeno, la niñez como la patria felizmente perdida por dolorosa o injusta, la imagen engañosa y casi siempre decepcionante de los seres amados, especialmente de la mujer… Y ante cualquier destello de luz, nuevamente el matiz de la niebla. Dices en tu libro, los siguientes versos:

la luz en la poesía japonesa obedece al murmullo de
las flores La revelación de su misterio —como todo
conocimiento— produce efectos secundarios:

a) pérdida completa de la razón

b) obsesión por los objetos minúsculos de la casa El
individuo puede quedarse por horas observando insatisfecho
una servilleta

c) tendencia a almacenar recortes de periódicos
donde aparezcan las palabras “debo” y “fin”

la cordura empieza allí donde la luz se esconde Donde
nadie alcanza a contestar el enigma de esta mano


Imágenes impactantes, eficaces y hermosas, aparte, en este fragmento encuentro la clave de mis reflexiones. La cordura empieza allí donde la luz se esconde dices, y con estas palabras apuntalas el símbolo de la niebla. Se trata del espacio de la lucidez. Quien apuesta por la duda, por la niebla, permanece en un espacio inquisitorial, donde sólo la acción de preguntarse por el sentido y no dejar de preguntar constituye sentido absoluto. Pero, finalmente, la exploración sobre lo exterior, sobre la realidad, acaba tarde o temprano sobre la propia identidad. Fundar el mundo, fundar la realidad, consiste en definitiva en la construcción de la propia identidad, aquella que queremos imponer o brindar al mundo, más allá de lo que el mundo necesite de nosotros. Dice tu libro:

Coreamos en el sitio: Nadie
soy yo. Nadie soy yo. Nadie. Esta escritura deforme
no puede ser el mundo.

La incredulidad de la voz habla por sí misma: Esta escritura deforme no puede ser el mundo, así dices. Y es verdad, no lo es, pero nunca pretendió ser el mundo mismo, como ya dije, sino un mundo distinto. El poder de esta voz poética, es decir su capacidad de construir imágenes visionarias y a través de ellas brindarnos estas reflexiones nunca cae en la autocomplacencia, por eso tampoco le da tregua al lector, quien se ve impelido a inmiscuirse en un proceso continuo y vertiginoso de interpretación imaginativa intensa y a ratos exasperante. Esta no es una poesía para lectores perezosos, facilistas o impacientes. El poeta, aún en este punto, se niega a brindar respuestas unívocas y vuelve a preguntar:

¿Quién sabe
qué soy ahora, desde que el poema dejó mi cráneo
vendado sobre estas playas?

La única certeza, como toda buena poesía nos enseña, es que el universo interno es el único territorio que se posee, aun en las condiciones más adversas del delirio o la locura. En ese ámbito de absoluto sigilo, nada del mundo penetra para enajenarse, a pesar de la ciencia médica o los devaneos de la Psicología. Esta parece ser, en todo caso, la convicción del personaje poeta que inventas en este libro, Ernesto. Cerca del final aseguras, en una de tus pocas frases asertivas, despóticas:

Se escribe desde la niebla hacia la
niebla. Lo que envejece dentro de mí es el territorio.

Quizá porque presientes que la escritura es como una silenciosa peste, al final del libro mi pregunta tiene una segunda respuesta. Decía al principio de esta carta: Siempre me he preguntado, y cuando digo siempre quiero decir desde que empecé a escribir poesía, qué sentido tiene persistir en este oficio de solitarios y necios que es la escritura poética, tan mal pagado siempre y mal visto en ocasiones, con frecuencia tan frustrante y a veces, muy pocas veces, reconfortante, glorioso. Cuanto más pienso en respuestas que me dejen satisfecho, más me convenzo del absoluto absurdo que, supuestamente, nos justifica: la llamada necesidad de hablar, sin más, la ineluctable necesidad de hablar, sea en nombre de los otros o sea en nombre de nosotros mismos. Tú lo dices de este modo:

A nada nos conduce este físico río de escribir
contra corriente Este ficticio arco donde se
quiebran las espaldas sin posibilidad de nombre
Dices: yo escribo Y hay un grave secuestro de ti mismo
en dicha afirmación Dices: para encontrar mi nombre
yo abro el cuaderno Y muerde tu boca las espinas
de una lluvia que va planificando su clausura: su
cerrazón


En el último fragmento, a pesar de tanta desolación, de entre la oscuridad abres un espacio para la luz, para que la penumbra se instaure, para que la niebla se instituya. Dicen las notas al pie de un cuerpo:

dejar la página en blanco para que empiece el
poema verdadero:

Y con estas palabras nos invitas a tu mundo. Así es, amigas y amigos, la auténtica poesía nos invita a encontrar el verdadero poema por fuera del verso escrito, en nosotros mismos. Por poemas como estos, todavía pienso que vale la pena escribir poesía, lejos de la vanidad y el facilismo de muchos vates celebrados. Han pasado ya algunos años, más de una década y el público, nosotros, tu público, ha hablado Ernesto. Estamos aquí para colonizar y poblar la niebla que has descubierto y has fundado.

César Eduardo Carrión

* Cabe anunciar que Fundación de la niebla se presentará este próximo domingo 25 de julio en la Feria Internacional del Libro de Lima.

2.7.10

RECLUSOS Y MARGINALES: LA PROSPERIDAD RECLUSA en el diario La República


Orlando Mazeyra. La prosperidad reclusa (Cascahuesos Editores, 2010)

Por Javier Ágreda

Los cuentos reunidos por Orlando Mazeyra (Arequipa, 1980) en su libro La prosperidad reclusa (Cascahuesos, 2010) se desarrollan en los ámbitos urbanos más extraños: manicomios, cárceles, prostíbulos, claustros de conventos. Y en ellos encontramos a personajes marginales (“los verdaderos outsiders del siglo XXI” los ha llamado el escritor Jorge E. Benavides) viviendo las aventuras más insólitas, incluyendo a un coleccionista de perchas de hotel desesperadamente enamorado de su propia hermana.

Así, atisbando en las grietas de una sociedad no muy moderna (que se identifica reiteradamente con la de la ciudad de Arequipa) Mazeyra encuentra, en estos 23 relatos, abundante material sobre lo absurdo y sombrío de la existencia humana. Y lo expresa en un lenguaje bien trabajado, en el que se hace evidente la exploración de diversos registros, desde el coloquial hasta el (algunas veces recargadamente) libresco. Esa diversidad se puede comprobar hasta en los autores citados: Calamaro, Fito Páez, Bukowski, Goethe y Coetzee.

Cuando todos esos elementos logran integrarse, Mazeyra nos estrega buenos cuentos, como en los casos de “El faquir y el equilibrista” y “Tras la puerta”. Pero algunos relatos se pierden en la búsqueda del efectismo a través de lo sórdido, lo insólito, lo retorcido y, en los casos de textos protagonizados por escritores (algunos por el propio autor), del malditismo. De todas maneras, La prosperidad reclusa, segundo libro de Mazeyra, confirma a este narrador como un autor de interés.

* Tomado del diario La República del 30-06-2010.

29.6.10

Nuestro nuevo lanzamiento: LA ESPADA DE SANTIAGO de JIMMY BARRIOS RIVERA


Continuando con nuestras publicaciones de la nueva gran poesía peruana, esta vez nos complacemos en anunciarles la publicación de La espada de Santiago, tercer libro del poeta peruano Jimmy Barrios Rivera.

Barrios ha sido un importante actor de la movida arequipeña de inicios de siglo. Fue editor de la revista “Cara de camión”, y desde 2004 de la revista bi-regional (Lima-Arequipa) “Grita”, la cual tenía un proyecto editorial interesante, que consistía en auspiciar publicaciones de escritores jóvenes de la región a través de la ONG que llevaba el mismo. En junio del 2004 organizó el evento denominado “Tráfico, I encuentro de revistas, fanzines y publicaciones independientes-Arequipa 2004”, donde se comprobó la circulación de más de 30 publicaciones independientes, tan sólo en el transcurso de 3 años, lo cual ya es un hito histórico para las letras peruanas de este nuevo siglo.


Datos del autor:

Jimmy Barrios Rivera nació en Arequipa en 1981. Ha frecuentado estudios de Literatura en la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa; y estudios de Literatura Peruana en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima, donde actualmente concluye la investigación: La invención de América, el caso Mariátegui. Ha publicado Arquitectura del desencanto (2006), y El tiempo de los anormales (2009).

25.6.10

Dos miradas distintas sobre JARDÍN DE ARENA de Cristóbal Zapata


Con estas dos reseñas nos vamos preparando para participar en la Feria Internacional del Libro de Lima, la misma que se llevará a cabo desde el 22 de julio al 1 de agosto y cuyo invitado de honor es nuestro vecino del norte: Ecuador. Ahí nos vemos.


A LA ORIGINALIDAD POR LA TRADICIÓN: Nuevo libro de Cristóbal Zapata

Por Víctor Coral

Jardín de arena (Cascahuesos, 2009), del poeta ecuatoriano Cristóbal Zapata, se plantea como una vuelta a la margen segura, tradicional, referencial de la poesía; pero esta impresión, como lo sugiere José Kozer en el prólogo, puede solo ser otra ilusión. El yo poético se entrega sin veladuras, con ritmo límpido y si aspavientos a una celebración de la poesía y, sobre todo, de los poetas que a él más lo impresionan; por otro lado, hace un split de símbolos, de guiños a lo cotidiano, a lo zen, a lo trascendente, que de tan sutiles apenas entrevuelan a los ojos del lector común.

El poeta ha querido, siguiendo a Kozer, “armar un rostro de prismas que se desintegra reintegrándose desde una constante poética que tiene como propósito implícito, tal vez inconsciente, alcanzar la originalidad por la vía de la tradición, de la recombinación participatoria de los numerosos jardines que conforman a estas alturas la historia de la escritura”.

Muy cierto. Pero también el yo poético se atreve a perderse en el enmarañado de sombras y amenazas que es el jardín nocturno, ese que esconde historias, secretos y sucesos negros como el que sucedió al poeta César Dávila Andrade, muerto por agua y ebrio de poesía y de vida y de muerte. Aquí el hermoso poema que Zapata le dedica:

EL AHOGADO
(CÉSAR DÁVILA ANDRADE)

Yo fui el que cayó una mañana
en el desaguadero público
y conoció el aroma animal de los hombres.
El que trago por todos
—los ortodoxos, los bienpensantes y los cuerdos—
la mierda y los efluvios,
el que trajo para ellos
las sombrías noticias del subsuelo.

Con el tiempo supe
que ese sería yo:
un sobreviviente,
un sobremuriente.

¿No es eso un poeta,
quien absorbe a la luz del día
el miasma
y los flujos corruptos de la ciudad?

Fuera de los pordioseros que se recogen
bajo el puente
y de algunos noctámbulos que bordean las orillas
nadie me ve.

Soy esa cabeza de bronce
que reluce en la superficie del río
iluminada por la luna capicúa
o los mortecinos focos del alumbrado municipal
—como un Centinela de la Noche Antigua—.
En el verano me alimento de tallos y hojas secas,
en el invierno, de los banquetes reales
que traen las crecidas.

Una cabeza a punto de ahogarse o salvarse.
es difícil saberlo,
hasta de muerto.

El cadáver de Dávila Andrade estaba lleno de mundo (Vallejo dixit); la poesía de Zapata también, sobre todo en esta última entrega que mezcla tradición y modernidad en dosis edificantes.

* Tomado del blog LDL.


DEL AUSTRO LÍRICO Y EL DÍA EN QUE SEÑOREA EL LIBRO

Por Luis Carlos Mussó

A nuestras manos han llegado algunos títulos provenientes del austro del país. Ahí destacan claramente dos, por la cuidadísima edición y por la calidad de sus textos. Son ellos La leña del fuego y Jardín de arena. El primero es el Nº 5 de la colección Último round, del Núcleo del Azuay de la CCE, 2009, de autoría del cañarejo César Molina Martínez (…).

Jardín de arena es, a su vez, el Nº 5 de la colección Pájaro de cera, de Cascahuesos editores, de Arequipa, y vio la luz en 2009. Pertenece al poeta Cristóbal Zapata (Cuenca, 1968). Algo de sabiduría serena se deja leer en las 57 páginas de esta entrega. A algunos puede llegar a fastidiar en su particular lectura el hecho de que el autor suele acompañar sus poemas con unos minúsculos prefacios que brindan un contexto. En efecto, el poema debe explicarse por sí mismo, pero Zapata nos ha habituado a aquella suya forma de escritura. Su discurso sabe lo que es el proceso de brindar y escamotear a intervalos. Zapata, desde su Te perderá la carne ha demostrado que es capaz de poetizar sobre cualquier tema, convirtiendo la existencia misma en material para los poemas. Nuestro poeta se sabe deudor de la tradición, pero mientras pone un pie en ella, con el otro busca, interroga y se adentra en las palabras en pos de esa renovación que la poesía de buena ley incorpora al idioma. El instante como espacio que trasciende se puede ver en La rueda moscovita: “Jamás sospechamos que un día / ni mi mano ni la tuya / nos salvarían de caer en el abismo, / ese agujero umbroso y baldío / que con tanta pureza y abnegación fabricamos”. Y en El ahogado, homenajea a César Dávila Andrade: “Con el tiempo supe / que ese sería yo: / un sobreviviente / un sobremuriente // ¿No es eso un poeta, / quien absorbe a la luz del día / el miasma / y los flujos corruptos de la ciudad?”. Un manojo de textos mediante los que se asienta una voz que lleva dos décadas en este trajín.

* Tomado del diario El telégrafo de Ecuador del 02-05-2010.

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