Cascahuesos Editores es una editorial independiente (o alternativa) de la periferia peruana. Fue fundada el 16 de octubre de 2007 en la ciudad de Arequipa, Perú, y ha tenido un constante crecimiento dentro del ámbito nacional e internacional gracias al esfuerzo que ha venido realizando con publicaciones periódicas de libros de narrativa (cuento y novela), ensayo y, en especial, de poesía, de algunos de los escritores más importantes de Latinoamérica, tales como Carlos Germán Belli (Perú), José Kozer (Cuba), Vladimir Herrera (Perú), León Félix Batista (República Dominicana), Yuri Vásquez (Perú), Alexis Naranjo (Ecuador), Raúl Bueno (Perú), Ernesto Carrión (Ecuador), Edgar Guzmán (Perú), Felipe García Quintero (Colombia), Enrique Verástegui (Perú), Luis Carlos Mussó (Ecuador), Domingo de Ramos (Perú), y a la vez, apoyando a escritores jóvenes latinoamericanos de gran proyección. Nuestro catálogo comprende hasta la fecha más de 70 títulos. Su presencia en el ámbito latinoamericano también se ha dado gracias a su activa participación en muchas ferias internacionales tales como la FIL Lima, FIL Quito, FIL La Paz, FIL Santo Domingo, FIL Guayaquil y FIL Arequipa, además de haber sido seleccionada para asistir, en mayo de 2014, al primer MICSUR (Mercado de Industrias Culturales del SUR) realizado en la ciudad de Mar del Plata en Argentina.

23.12.11

CORTOMETRAJE de Yuri Vásquez por ELTON HONORES


Elton Honores
Universidad San Ignacio de Loyola

Cortometraje (2010) de Yuri Vásquez (Arequipa, 1963) es uno de los libros de cuentos más importantes publicado en el nuevo milenio. No es extraño que buenos narradores permanezcan aún en el desconocimiento público; no lo es, sin embargo, que el circuito de la crítica limeña les preste tan poca atención a casos como el de Yuri, salvo excepciones (Ricardo González Vigil, José Donayre) o en su defecto, sea incapaz de procesar la enorme y saludable producción tanto de provincias como incluso la de Lima que se aleja de los tópicos dominantes (que huelen ya a viejo) o que les preste más atención a escritores de dudosa calidad o aún en proceso de consolidar un proyecto narrativo sólido. El caso de Yuri Vásquez es modélico en ese sentido. Ganador del Premio Copé de cuento del año 1994, Vásquez corría el riesgo de convertirse en acaso uno de los varios ganadores de importantes concursos con un solo cuento, que tiempo después desaparecen de la escena. Con Cortometraje, Yuri Vásquez termina por saldar una deuda con los lectores de sus libros inéditos, anunciados ya desde hace más de 15 años.

Con ecos cortazarianos en “Pithecántropus Erectus (o La tribu de los Ichipawa)”, cuento con el que se abre el libro, el lector es consciente que se encuentra frente a un narrador que domina el oficio, con una prosa que fluye naturalmente como las improvisaciones propias del jazz, o mejor aún, con el hálito de vida que requiere la ficción para hacerse creíble, sorprendente, misteriosa, insólita, fantástica. El cuento es también clave porque propone una de las tensiones del libro: la civilización/ barbarie, con todas las implicancias posibles de concebir. Verbigracia: en este cuento asistimos a una violencia bárbara ritual enfrentada a la vida anodina y mediocre de la ciudad. La doble vida de los personajes que fuera del espacio familiar, de la casa, asumen otros roles (¿sobrevivencia? ¿Perpetuación de hábitos y costumbres primigenias, innatas? ¿Refracción de la violencia política real?). Esta doble vida familiar de los padres se verá enfrentada a la inocencia de su único hijo, ignorante de las violentas prácticas de sus padres. En “Canto de lucha haitiana”, cuento con el que se cierra el libro, en un juego metatextual con el primer cuento, asistimos a las tensiones del propio hacedor de ficciones que se ve enfrentado en la representación de la pura violencia o en el imperativo moral de dar una solución moral al inocente personaje del hijo. Porque escribir es también asumir un compromiso, un matrimonio (como señalaba Reynoso en los 70). No estoy seguro si exclusivamente con la realidad (lo que derivó en cierta literatura usada como plataforma para resolver imaginariamente problemas reales del Perú), pero sí quizás con lo que entendemos por “humanidad” en sentido amplio y menos localista de la palabra, además del compromiso con su propio universo de ficción.

Me siento tentado a hacer una recensión más extensa del libro, pero prefiero que el propio lector descubra este magnífico libro. Agregare simplemente que una imagen recorre inconscientemente el libro: el matrimonio como apertura o instauración de otra realidad, es decir, varios de sus personajes se encuentran en ese nuevo estado o próximos a éste, que desestructura su vida anterior, más aún con la aparición del nuevo ser, o de amores extraños. De estilo cinematográfico, el libro juega con otras posibilidades como el relato policial, lo onírico, lo insólito y sobre todo lo fantástico. No dudo en decir que nos encontramos frente a un libro redondo, una absoluta obra maestra de la narrativa peruana contemporánea.

Yuri Vásquez. Cortometraje.
Arequipa: Cascahuesos, 2010. 116 pp.


* Tomado del blog Iluminaciones de EH.

15.10.11

Nuestra nueva publicación ESTÉTICA DE LAS REVELACIONES del poeta peruano CROMWELL CASTILLO


Tenemos el agrado de anunciar la publicación de Estética de las revelaciones del poeta peruano Cromwell Castillo. Se trata del primer libro de uno de los poetas más interesantes aparecidos a inicios de este siglo, pues anteriormente sólo había publicado en edición conjunta con el grupo Signos de Lambayeque. Esta primera publicación viene acompañada de tres sendos comentarios: César Eduardo Carrión nos dice que en el libro “habita una voz grave que testimonia el transcurso por el mundo de alguien cuya mirada penetra paulatinamente en la Naturaleza. Pero esta poesía no se deja abatir por la dictadura de las evidencias, no se trata de una estética realista. Ante todo, su Realidad está constituida por el decurso de un lenguaje simbólico, el hallazgo de una voz imaginaria”; José Donayre Hoefken anuncia que “el mundo visible, en manos de Cromwell Castillo, se podría resumir en la vieja teoría de los cuatro elementos, que explicaban poéticamente una cosmovisión. Pero este poeta, a través de su Estética de las revelaciones, al igual que el sabio Empédocles, enraíza su interpretación de la realidad a partir de dos pulsiones que marcan cadenciosamente el ritmo de sus descubrimientos y asombros”; y Marco Fonz sentencia que es “una buena forma de mostrar a los viejos elementos, que parecían ya no tener nada qué decir. Versos afortunados de tener a Cromwell Castillo como poeta e interlocutor de esas bellas imágenes”. Cabe precisar que este libro será presentado en el marco de la Feria Internacional del Libro de Quito. Aquí un adelanto del libro:


4

La noche nos absorbe como guarida prehistórica. Energía expansiva que cierra párpados rebelando distancia. Éxodo de luna reflejada en el fango:

Cuarto menguante —canto bastardo— / luna llena —atributo deforme—.
Creciente júbilo donde nadie danza alrededor de árboles milenarios.
Savia nueva que sella bocas y caminos donde nadie espera escapatoria.

El cuerpo sostiene con el filo de la duda una cabeza cercenada hace mucho. Sólo extremidades nos otorgan la ventaja de perdernos, escudriñar en el mismo fango la sequedad del tiempo.

Oh, tierra; oh, aullido de la dación ocasional.

[Sacudir tu corteza no es desvanecerme para saber que penetro una escritura improbable.
Florecer en ti es columpiar mi locura en alambres de púas: Retorno a la fe de los desposeídos].



Sobre el autor:

Cromwell Castillo nació en Lambayeque-Perú, en 1981. Es miembro fundador del Grupo Literario Signos. Como artista plástico es representante de “El espacio del arte: Galería de arte contemporáneo”, en Lambayeque. Es autor de Agua y Transfiguración o el sonido —libros incluidos en Signos (Chiclayo, 2007)—, ¿Dónde acaso es camino? —incluido en libro Demolición de los reinos (Lima, 2010)—, y la plaqueta Fuego (Arica, 2010). Forma parte de la Colección de Nueva Poesía Peruana Cuervo Iluminado (Pájaros en los cables editores. Lima, 2010). Trabajos suyos han sido publicados en revistas impresas y virtuales de Perú, Venezuela, Chile, Argentina, Colombia, México, Brasil, Estados Unidos, España y Francia. Dirige el blog Gambito de rey.

* Imagen: fotografía del autor hecha por Natali Nazario Martino.

27.9.11

Presentación del libro EL HOMBRE DE A CERO de Juan Carlos Nalvarte Lozada


Cascahuesos Editores en el marco de la III Feria Internacional del Libro Arequipa 2011 se complace en presentar el libro El hombre de a cero del joven escritor peruano Juan Carlos Nalvarte Lozada. La presentación estará a cargo de:

• Juan W. Yufra
• Orlando Mazeyra Guillén
• Giovanni Barletti
• José Córdova

La cita es mañana miércoles, 28 de septiembre, a las 6:00 p.m. en el Auditorio Oswaldo Reynoso de la Feria ubicada en el parque Libertad de Expresión de Umacollo. Los esperamos.

25.9.11

Presentación del libro DABAI, CHELO, DABAI de Giovanni Barletti


Cascahuesos Editores en el marco de la III FIL Arequipa 2011 se complace en presentar el libro de cuentos “Dabai, Chelo, dabai” del escritor peruano Giovanni Barletti. La presentación estará a cargo de:

• Orlando Mazeyra Guillén
• Juan Carlos Nalvarte Lozada
• Santiago Pérez-Wicht

La cita es mañana lunes a las 6:00 p.m. en el Auditorio Oswaldo Reynoso de la III Feria Internacional del Libro de Arequipa 2011, ubicada en el parque Libertad de Expresión de Umacollo. Los esperamos.

23.9.11

Sábado 24: presentación del libro VIDA BREVE de Lolo Palza Valdivia


Cascahuesos Editores en el marco de la III FIL Arequipa 2011 se complace en presentar el libro Vida breve del poeta peruano Lolo Palza Valdivia. La presentación estará a cargo de:

• Maurizio Medo
• Juan W. Yufra
• José Córdova

La cita es a las 6:00 p.m. en el Auditorio José Ruiz Rosas de la Feria ubicada en el parque Libertad de Expresión de Umacollo. Los esperamos.

19.9.11

Presentación de "LETRA A LETRA Antología poética" de Carlos Germán Belli




Cascahuesos Editores tiene el agrado de invitarle a la presentación del libro

LETRA A LETRA Antología poética de CARLOS GERMÁN BELLI


Los comentarios estarán a cargo de

Maurizio Medo y José Gabriel Valdivia

Domingo 25 de setiembre, 5:00 p.m. (hora exacta)


Sobre el libro:

Hugo Friedrich dice que el concepto de "lenguaje nuevo" sólo se precisa un poco allí donde acentúa su intención agresiva. Al romper con lo habitual - explica- se convierte en un shock para el lector. La "sorpresa" es ya desde Baudelaire un término técnico de la poética moderna, como en otro tiempo lo fue de la literatura barroca. Continuando con las ideas de Friedrich se podría afirmar que la poesía de Carlos Germán Belli está circunscrita dentro de este entorno agresivo, y esencialmente su poética radica en la rotura del lenguaje habitual. Una breve aclaración es necesaria. No me refiero aquí a la rotura con lo cotidiano, ni a su representación superficial en el poema, sino al uso de un lenguaje dislocado que se aleja de toda correspondencia posible entre los signos y lo designado. El lenguaje belliano es esencialmente disonante. Su densidad llega a colmarse en las diversas refundiciones que practica, e igual que en la pintura o la música, los resultados son devastadoramente hermosos. Lo sorprendente es la materia viva de su poesía, y el lector pasivo puede esperar cualquier sorpresa que pudiera ser la aparición de la imagen arcaica o la ciencia posmoderna. Entonces, el lector sin sesos no comprenderá por qué el poeta vuelva a las villanelas y las sextinas en estos tiempos de oscuridad tecnológica y bélica en que vivimos. La hermosura en la poesía de Belli radica en su humanidad y experimentación con el lenguaje. Esta combinatoria hace de la poesía de Belli un artefacto complejo, profundo, y perdurable. En efecto, tampoco se trata aquí de escribir una poesía humana o "realista" o estrictamente barroca, sino en combinar lo disonante con el acierto del lenguaje transparente. Eso es lo más difícil en poesía. Es fácil solo quedarse en la catacumba de lo “oscuro” o bañarse con denuedo de vana transparencia. Vallejo fue el primero que pudo llenar estos vacíos infinitos, y otros pocos en el contexto hispánico lo han podido lograr. Uno de ellos es Belli.

Miguel Angel Zapata

15.9.11

Presentación del libro SOMBRAS EN EL AGUA de JORGE MONTEZA




Cascahuesos Editores tiene el agrado de invitarle a la presentación del libro de cuentos

SOMBRAS EN EL AGUA
de
JORGE MONTEZA


Jueves 22 de setiembre, 6:00 p.m. (hora exacta) FIL Arequipa 2011 - Auditorio Oswaldo Reynoso (Parque Libertad de Expresión - Umacollo)


Sobre el libro:

Los autores, por lo general, debutan en el mundo literario con cuentarios. Suele pensarse que estos son los mejores canales para la depuración narrativa, es decir, el cuento como paso previo a géneros supuestamente mayores, como la novela. Los lectores avisados, los de verdad, saben que es mucho más difícil escribir conjuntos de cuentos que novelas. Escribirlos como se debe, requiere de una patente comunión con el fin mismo de la escritura; hoy en día el cuento se ha convertido en el último bastión honesto de la literatura, no habría que decir más de la prostitución de la novela y el tráfico de influencias que vemos en la poesía… Es por ello que me ha causado mucha sorpresa y placer la lectura de Sombras en el agua de Jorge Monteza. Sorpresa, por la sencilla razón de que estamos ante un autor dueño de una firmeza narrativa que no nace del chispazo de la inspiración, sino de la señalada comunión con la escritura como fin. No hay que dejar de señalarlo. Vivimos en tiempos en los que la frivolidad creativa ya no respeta nada. Y placer, porque los cuentos son un irrefutable ejemplo de la madurez narrativa de su autor, que, dicho sea, sabe de lo que escribe y de quien aún debemos esperar muchísimo más.

Gabriel Ruiz Ortega


Quizás los sueños se parecen a la infancia en que en ambos se mezcla con toda naturalidad lo real y lo ficticio, lo racional y lo fantástico. En todo caso, estos son los principales ingredientes con los que Jorge Monteza construye sus Sombras en el agua. Bajo la mirada infantil, una sombra se convierte en una entidad autónoma y amenazante, un huevo de gallina permite experimentar la maternidad, o un pequeño pájaro en la rama de un árbol se vuelve un ave gigantesca y terrorífica. Asimismo, el sueño nos abre los umbrales de una realidad alternativa, fascinante pero ciertamente no exenta de peligros. El autor de este libro aprovecha las lecciones que ha aprendido de Cortázar, Rulfo, Arguedas, y muchos otros maestros del cuento. Experimenta con distintas formas, desde el cuento corto y rotundo hasta el más largo que requiere un desarrollo de los personajes. Explora escenarios tanto rurales como urbanos, y a veces los conecta con un pasadizo secreto. En sus ficciones, la realidad se refleja como una sombra en el agua: confiable pero también distorsionada, clara pero también difusa. Una sombra pálida que nos afantasma; una sombra ominosa que perseguirá a sus lectores después de que hayan cerrado este libro.
Javier de Taboada

14.9.11

Presentación del libro EL HOMBRE DE A CERO de Juan Carlos Nalvarte Lozada


En el marco de la “I Jornada Peruana de Minificción”, Cascahuesos Editores se complace en presentar el primer libro del joven escritor arequipeño Juan Carlos Nalvarte Lozada: El hombre de a cero. Esta presentación se realizará el jueves 15 a las 3:00 de la tarde, y acompañará en la mesa José Córdova.

Hora: jueves, 15 de septiembre a las 15:00 horas.
Lugar: I Jornada Peruana de Minificción
(Av. Separadora Industrial Nº 2036, La Molina, Lima)

Quedan cordialmente invitados.

Sobre el libro:

“Acercarse a los microcuentos de Juan Carlos Nalvarte Lozada nos depara muchas sorpresas. Lo cotidiano, la vida que vemos pasar sin más, se torna aquí un buen silbido, una melodía que de pronto nos impactará, pues la creíamos olvidada. Juan Carlos recupera esos sonidos en cada una de sus brevísimas historias con la pericia que su mundo requiere” (Ricardo Sumalavia).

11.9.11

Presentación del libro VIDA BREVE del poeta peruano LOLO PALZA VALDIVIA


Cascahuesos Editores y el Centro Cultural Peruano Norteamericano de Arequipa se complacen en presentar el libro Vida breve del poeta peruano Lolo Palza Valdivia. El evento contará con la participación de:

• Dr. Tito Cáceres Cuadros
• José Gabriel Valdivia

Día: Lunes, 12 de septiembre
Hora: 7:00 p.m.
Lugar: Teatro del Centro Cultural Peruano Norteamericano (Melgar 109)

Los esperamos. Habrá vino de honor.

9.9.11

CASCAHUESOS EDITORES tiene el honor de anunciar la pronto aparición de la antología LETRA A LETRA del reconocido poeta CARLOS GERMÁN BELLI.



Luego de un largo y conveniente tiempo de espera, al fin podemos anunciar la pronta aparición del libro LETRA A LETRA Antología Poética de Don Carlos Germán Belli, el poeta nacional con más logros obtenidos en los últimos años y que, entre muchos otros méritos, ha sido postulado por la Academia Peruana de la Lengua para recibir el Premio Nobel de Literatura.
La antología, elaborada en conjunto con el poeta Maurizio Medo, es un humilde homenaje que creemos necesario hacer desde nuestra ciudad a tan gran baluarte no solo de la poesía, sino de la lengua española en general.
La presentación de dicho libro formará parte de las actividades que se llevarán a cabo en la III Feria Internacional de Libro de Arequipa 2011, en donde se le rendirá un merecido homenaje y reconocimiento a su carrera poética.

Sobre el autor

“Su poesía es difícil, melodramática, de un narcisismo negro, impregnada de extraño humor, cáustica y cultísima. Está hecha de inconcebibles aleaciones: la métrica del Siglo de Oro y la jerga callejera de Lima, la sinrazón y el lujo del surrealismo y la sordidez de la vida de la clase media de una sociedad del tercer mundo, la nostalgia y el sueño de un existencia pletórica que se hace trizas al estrellarse diariamente con el desmentido de la experiencia y que, tercamente, se rehace por obra del deseo y de la imaginación para despedazarse otra vez, al primer choque con el fatídico principio de realidad.”

Mario Vargas Llosa


Del autor

Carlos Germán Belli nació en Lima el año 1927. Ha trabajado en la administración pública, en el periodismo cultural y la docencia universitaria. Intervino en el Programa Internacional de Escritores de la Universidad de Iowa, y en dos ocasiones obtuvo la beca Guggenheim. En el 2006 recibió el Premio Iberoamericano Pablo Neruda y en el 2009 el Premio de Poesía José Lezama Lima. Ha reunido su poesía completa bajo el título de Los versos juntos (Sevilla, 2008).

5.9.11

Entrevista a JUAN CARLOS NALVARTE LOZADA


«Lo que busco es que el lector piense, se involucre y así escape de lo cotidiano, de los estereotipos que atiborran nuestras vidas, que se libere de los lugares comunes que están tan arraigados en nuestros cerebros que bloquean nuestras capacidades para sentir, crear y ser libres».

Por Orlando Mazeyra Guillén


El hombre de a cero (Cascahuesos Editores, 2011) es la ópera prima de Juan Carlos Nalvarte Lozada (Arequipa, 1991). Debut literario que nos permite acercarnos a este joven narrador y a un muestrario de su obra.


Juan Carlos, ¿desde qué época de tu vida comenzaste a escribir ficción? ¿Qué te animó a hacerlo?

Tengo vagos recuerdos de mi infancia en los que escribí ficción, pero en realidad no tienen mayor importancia y no conservo ningún texto de esa época. Es recién en quinto grado de secundaria, tenía dieciséis años, cuando empiezo a escribir ficción ya como algo que me llama de manera definitiva, es decir, para toda la vida. El detonante fue un texto de Oswaldo Reynoso que leí en un libro del curso de Comunicación en el colegio. Era una parte de El Príncipe de Los Inocentes. Ahí me di cuenta que la literatura no era aburrida, los temas podían ser cercanos al lector y no había límites en el lenguaje. Luego, fui investigando y metiéndome más en la literatura y me nace la idea de ser escritor, de hacer arte mediante la palabra. Ya, después, me puse a leer todo lo que podía y empecé a escribir unos relatos pésimos que por suerte perdí en un USB que me robaron.

¿Qué significa para ti ser escritor?

Bueno, antes yo veía al escritor como una especie de ser sobrenatural que hace arte y con eso se acerca a lo divino; pero ahora tengo una concepción diferente. Pues creo que el escritor es quien escribe y con eso pretende derrotar a la pasividad, abolir los estereotipos y el cliché, hacer que los demás piensen para generar espacios de autonomía y, así, resistir a la muerte. Pero el escritor no es más que el lector. El escritor es quien brinda el texto, que equivaldría a un cincuenta por ciento del proceso, y se lo ofrece al lector para que él lo interprete y, así, complete el otro cincuenta por ciento. Al final, el escritor no es el dueño del texto, sino simplemente quien lo ofrece para que éste se complemente a través de la lectura.

Háblanos de tu actividad literaria antes de la aparición de tu primer libro.

En realidad todo lo que he escrito antes ha servido para alimentar de alguna manera a El hombre de a cero.

¿Cuánto tiempo te tomó escribir El hombre de a cero? ¿Y por qué optaste por ese peculiar título?

Cuatro años. El cuento más antiguo data de finales de dos mil siete. En cuanto al título, éste antes era el de un cuento que escribí cuando un editor rechazó mis textos y me dijo prácticamente que eran basura. Entonces el cuento trataba de un sujeto que quiere ser escritor, quiere publicar, pero nunca se siente satisfecho. Empieza con una carta del editor rechazando sus textos y luego trata de ensayar diferentes maneras de escribir. Es como un diario en el que escribe algunos cuentos y luego de terminar cada uno dice: sequedad creativa 1 - yo 0. Entonces después de mucho intentar y cuando iba perdiendo por siete a cero dice: “no hay manera, seguiré siendo el hombre de a cero”. En realidad, la frase viene de antes, cuando tenía diez años, jugaba tenis y jamás ganaba un partido, entonces mi entrenador decía que yo era el hombre de acero porque siempre me daban seis a cero.

¿Podrías definir el estilo de tu narrativa?

Creo que no, ahora dudo mucho sobre los géneros y estilos. Creo que en realidad eso es tarea del lector, él es quien define con su interpretación esos aspectos. Pero si estuviera obligado a responder, lo haría como lector y te diría que son una especie de realismo-grotesco-exagerado-fantástico.

¿Por qué te sueles decantar casi siempre por el microrrelato?

Bueno, ahora último más que antes. Porque creo que el microrrelato es el género que más le exige al lector que piense. Aquí el lector es más activo que nunca, él es el encargado de llenar las omisiones intencionadas que hace el autor para darle sentido al texto. Además, en este mundo en el que todo transcurre a velocidades inimaginables el microcuento es la gran esperanza de la literatura. Es el género más idóneo para hacer que la gente lea. Su corta extensión atrae al lector, que no cuenta con mucho tiempo y que, por lo general, es apático hacia la literatura y hacia obras extensas. Pero no por eso hay que subordinar al microcuento como una introducción a la literatura. Lo que más me atrae del microrrelato es la sugerencia que le da al lector para que piense, para que escape de la cotidianeidad.

¿Qué autores sientes que han influido en El hombre de a cero?

En el primer momento de El hombre de a cero la influencia de Bryce es apabullante, eso se nota en el cuento más antiguo que se llama La triste historia del pobre Pepito. ¿Ves?, hasta el título es bryceano. De esas épocas data mi admiración por el perdedor, no como alguien insignificante, sino como un ser sin igual, un ser que no está hecho para este mundo. En esos tiempos mi ídolo era Martín Romaña y el estilo indirecto libre era para mí el mayor avance de la literatura. Luego leí a Borges y escribí cosas fantásticas, pero las deseché, no sin guardarme la influencia borgeana para siempre. También están Juan José Arreola y Ricardo Sumalavia, que me abrieron los ojos hacia la brevedad. Están también Ribeyro, Palma, Adolph. Está Cabrera Infante por los juegos de palabras, aunque éste ya no sería una influencia para El hombre de a cero, sino posterior. Y, por último, también me he dado cuenta que en El hombre de a cero soy un discípulo de Rabelais y no me había dado cuenta, porque lo leía después. En fin, son muchos, creo.

¿Te consideras un escritor compulsivo?

En realidad quisiera serlo, la escritura me llama a cada instante, pero muchas veces me gana la pasividad, la flojera o simplemente tengo muchas cosas que hacer. Quisiera escribir por lo menos unas dos o tres horas al día.

¿Qué buscas o cuál es el fin de tu narrativa?

Fundamentalmente lo que busco es que el lector piense, se involucre muchísimo y así escape de lo cotidiano, de los estereotipos que atiborran nuestras vidas, que se libere de los lugares comunes que están tan arraigados en nuestros cerebros que bloquean nuestras capacidades para sentir, crear y ser libres. Lo que busco es generar espacios de autonomía, resistir a la servidumbre y a la muerte. Aunque todo lo anterior no se note tanto en El hombre de a cero, que parece más para entretener que otra cosa, pero de todas maneras tiene algo de esto también.

Del conjunto de historias de El hombre de a cero, ¿Qué historia te parece la más lograda y por qué?

No quiero fomentar la desunión entre mis hijos, pero si me obligas a hacerlo creo que Lilith, Amnesia y Alea Iacta Est son los más logrados. Sin embargo, si me refiero al cuento en sentido más tradicional creo que Mi primer quince y El espejo de mi vida son los mejores. Ah, no me puedo olvidar de Manchas.

¿Sientes que la minificción se ha puesto de moda? ¿Tienen que ver en esto las redes sociales como Facebook y con mayor razón Twitter?

La verdad que desconfío de eso. Facebook y Twitter ayudan mucho en la difusión de la microficción, yo, por ejemplo, siempre reviso los microcuentos que publica el grupo Micrópolis en el twitter, pero esto también se presta a que se crea que cualquier texto breve, cualquier chistecito se considere microficción. Hay que tener cuidado con eso.

La gente así cree que escribir microficción es lo más fácil del mundo, que cualquiera lo pude hacer y se deja de apreciar la verdadera literatura.

¿Qué sueles hacer antes de escribir? ¿Alguna manía o superstición?

Ninguna, aunque a veces luego de escribir algo que me gusta mucho suelo frotarme las manos emocionadísimo como si tuviera frío o golpeo repetidamente los dedos de una mano contra los de la otra, de arriba abajo, muy rápido. Creo que eso sí es una manía.

¿Cómo ves a las nuevas editoriales arequipeñas?

Bueno, creo que es muy importante la labor que realizan por los espacios que crean para la difusión de obras que normalmente no verían la luz. Luchan constantemente contra el mercado frívolo del best-seller y ya se están creando su propio mercado. Yo no sé mucho de eso, pero creo que Cascahuesos es muy prometedora, dicen que para el dos mil doce van a lanzar varios libros de narrativa, yo a “Vallejín” (José Córdova, editor de Cascahuesos) lo veo algo así como a un futuro Carlos Barral o Jorge Herralde (ríe).

Hablando de Barral y Herralde, ¿Crees en los concursos literarios?

La verdad que no. Dicen que fomentan la creación pero a veces solo hacen que la gente escriba para ganar dinero. La creación no necesita de fomento. El creador tiene una especie de animalito dentro de él que no lo deja vivir si no escribe, no lo hace por dinero. Si el dinero viene después ya es otra cosa.

¿Qué piensas de las nuevas formas de difusión de la narrativa como los blogs, páginas electrónicas sobre literatura?

Que son una gran cosa porque permiten que talentos que no tienen los recursos para publicar sean leídos por miles de personas. El problema es cuando se banaliza la creación y se convierte en un instrumento más para la dominación y el fomento de la pasividad como la televisión basura, MTV, que me parece el epítome de la estupidez humana.

Hablando de blogs, ¿qué nos podrías decir de tu flamante blog Insecto lascivo?

No sé, en realidad nace para promocionar mi nuevo libro y también hacer un poco lo que tú haces en el tuyo: publicar algunos cuentos y escribir mis opiniones. Debo confesarte que me inspiré en el tuyo para hacerlo. Es más se iba a llamar Juan Carlos Nalvarte Lozada, pero dije: “no, ya mucho plagio”. Y le puse Insecto Lascivo, que es un apodo que me puso Andrea, mi enamorada, cuando aún no estábamos y yo tenía la autoestima en el suelo y decía que era un insecto, que en cualquier momento me iban a aplastar, y ella decía que si era un insecto debía ser un insecto lascivo (ríe).

En uno de tus microrrelatos (“Cambalache”) nos enteramos de que el mundo no es como te lo contaron… Entonces, ¿cómo es el mundo para Juan Carlos Nalvarte?

No lo sé, está lleno de porquería por todos lados, y hay cosas que con solo pensar en ellas me da vértigo. Pero siempre hay un espacio para la esperanza, para los pequeños gestos que salvan a la humanidad: la señora invidente que te dice “gracias, angelito” cuando le compras un Olé Olé o el docente que a pesar de las decepciones sufridas día a día sigue luchando para hacer de esos energúmenos juveniles unos abogados con vocación. Antes creía que era todo lindo, pero gracias a las experiencias que me brindó mi colegio cuando estaba en secundaria me di cuenta de que no era así. Aunque eso no me desanima, porque si todo fuera perfecto no habría por qué luchar y eso sí sería sumamente aburrido.

¿Qué harías si te informan que una enfermedad degenerativa te impedirá leer pues irás olvidándote hasta de las vocales?

¡Diablos! Me arrepentiría de haber escrito ese cuento que ya ni me acuerdo como se llama.

En “Lilith” el personaje afirma “el demonio se engendra con mi semen”, ¿qué buscabas transmitir con este relato?

Creo que Lilith es una parodia de la represión del deseo sexual y de las convenciones sexuales. En una parte del relato el personaje se puso a rezar buscando ayuda divina o una distracción talvez, ahí me refiero al reprimir el orgasmo para poder “durar más” y así “quedar bien”. El personaje es una especie de monje atormentado o algo así. En realidad lo que me seduce es la mitología y más que todo la judeo cristiana.

En “Otra vez” pareces recurrir a una canibalización de tu educación sentimental y demostrando que, en verdad, eres de a cero… ¿O, al final, de “acero”?

Sí, hasta ese momento era de a cero. Escribí el cuento una tarde en la sospeché que me iban a plantar, en realidad estaba seguro y, al final, sí me plantaron. Ahora estoy vacunado, ya soy de acero (ríe).

En “Perdón, Varguitas” lo grotesco parece dar paso a una toma de distancia respecto a la obra de un autor canónico, ¿o me equivoco?

Sí, puede ser. ¿Qué escritor joven peruano no ha querido ser Vargas Llosa? Ya luego te vas distanciando y buscas nuevos autores y nuevas formas.

Finalmente, ¿qué nos puedes adelantar de tus próximos proyectos creativos?

¡Uf! Estoy en pleno proceso de un siguiente libro que tendrá de todo un poco: microcuentos, relatos hiperbreves, variada invención, prosas apátridas, viñetas, juegos de palabras, tipogramas, avisos de periódicos, índices de libros inexistentes, publicidades de todo tipo… En este libro plasmaré muchas ideas que me están persiguiendo con la finalidad de que el lector piense muchísimo. Además será un libro que me transformará totalmente, lo veo como un proceso de metamorfosis de mi yo que dará como producto este nuevo libro. Espero que me salga. También me gustaría escribir cuentos jurídicos y alguna novela fantástica, pero eso ya será luego del fin del mundo…

* Tomado de Micrópolis. También ha sido publicado en el portal chileno Letras.s5.com, donde se puede leer al final de la entrevista 3 relatos cortos de Nalvarte.

16.8.11

CASCAHUESOS anuncia la pronta publicación de SOMBRAS EN EL AGUA del escritor JORGE MONTEZA


Jorge Monteza es, sin lugar a dudas, el escritor joven arequipeño más esperado de la última década. Su renuencia a la publicación durante estos años no ha hecho sino incrementar el morbo entre quienes han podido leer su narrativa diseminada ligeramente en revistas y validada en sendos concursos. Es en ése marco que Cascahuesos Editores se complace en anunciar la pronta aparición de su primer libro de cuentos SOMBRAS EN AL AGUA, que, estamos seguros, confirmará la excelente pluma de este narrador por tantos años esquivo.


Del autor

Jorge Monteza Arredondo (Arequipa, 1977). Estudió en la Escuela de Literatura de la Universidad San Agustín, allí obtuvo su primer reconocimiento literario en los Juegos Florales Universitarios (2000), también allí ganó un inusitado interés por la teoría y, por supuesto, algunos amigos que diría ya, de siempre. Dirigió, por la misma época, la esporádica revista Cártel. Ha publicado cuentos y ensayos en revistas locales y nacionales. El 2008 obtuvo una Mención Honrosa en el Concurso Literario El Búho; el 2009, premio al primer lugar, género cuento, en el concurso nacional “Víctor Humareda”; el 2010, 1er Lugar en el Concurso Literario El Búho. Pero se gana la vida como profesor en el Instituto Thomas Jefferson y coordinador cultural en la Oficina de Arte y Recreación de la UNSA. Es Licenciado en Literatura y Lingüística, ha cursado una Maestría en Artes (UNSA). Actualmente sigue la Maestría de Estudios Culturales de la Universidad Mayor de San Marcos. Sombras en el agua es su primer libro editado.

11.8.11

Nuestro nuevo debut: EL HOMBRE DE A CERO primer libro de JUAN CARLOS NALVARTE LOZADA


Cascahuesos Editores anuncia la publicación de El hombre de a cero, primer libro del joven escritor arequipeño Juan Carlos Nalvarte Lozada. Apostando por la promoción de nuevos valores en la literatura del país, ahora es el turno de este talentoso escritor, quien se suma a nuestro gran catálogo de publicaciones de este año y que será puesto a disposición del público en las próximas semanas. Este primer libro contiene 24 relatos juveniles, la mayoría de ellos de corta extensión, llenos de una intensidad desbordante de humor y cargados de lascivia. Se puede leer varios de sus primeros relatos en el blog de microrrelatos Micrópolis.


Sobre el autor:

Juan Carlos Nalvarte Lozada nació en Arequipa en 1991. Estudió en el Colegio San José de Arequipa y, actualmente estudia Derecho en la Universidad Católica de Santa María y pertenece a su elenco de teatro. Está convencido de que los duendes existen. Idolatra a Juan José Arreola, Jorge Luis Borges, Julio Ramón Ribeyro y Guillermo Cabrera Infante y forma parte del naciente grupo cultural Heteróclitos. Ha publicado, en edición conjunta con el escritor Giovanni Barletti y bajo el seudónimo colectivo “José María Romaña” la colección de cuentos Los niños bueno no ganan (2008), libro que por gracia divina nunca logró ser distribuido. Administra el blog Insecto lascivo.


Sobre el libro:

«Acercarse a los microcuentos de Juan Carlos Nalvarte Lozada nos depara muchas sorpresas. Lo cotidiano, la vida que vemos pasar sin más, se torna aquí un buen silbido, una melodía que de pronto nos impactará, pues la creíamos olvidada. Juan Carlos recupera esos sonidos en cada una de sus brevísimas historias con la pericia que su mundo requiere». Ricardo Sumalavia.

9.8.11

Sobre CINCO MANERAS DE ARMAR UN TRAVESTI de César Eduardo Carrión


Por José Donayre Hoefken

César Eduardo Carrión, en líneas generales, nos propone cinco estadios para sendos actos de lo que es una trepidante y dinámica puesta en escena llamada Cinco maneras de armar un travesti. El escenario es, por momentos, tan minimalista como la más compleja tradición de la poesía japonesa y, por otros, muy semejante al horizonte barroco y neobarroco de las letras hispanas: horizonte de crisis, transfiguración del ser y trastrocamiento de la identidad. Pero, sea cual fuere el artificio espacial diseñado por el poeta, aquel se despliega en variaciones que acentúan su naturaleza o distorsionan o quiebran sus propósitos, hasta el punto de aludir a una realidad tan poliédrica como simbólica en grados sumos.

Pero antes de continuar en indagaciones y divagaciones en torno a los alcances estéticos de Cinco maneras de armar un travesti, conviene desentrañar el acertijo que propone el título del libro, más aun si este no es un manual práctico para pertenecer o integrar el mundo LGTB (lesbianas, gays, transexuales y bisexuales) ni, mucho menos, una guía ilustrada para decorar las vitrinas de una zona rosa. En principio, estamos ante una intrigante provocación, frente a una propuesta que nos invita a tantear las posibilidades de, como aconsejan con insistencia los libros de autoayuda, pensar fuera de la caja. La invitación es clara para el lector, quien hallará cinco actos de esencia teatral, con sus respectivas didascalias, es decir, indicaciones añadidas al texto que señalan las particularidades de la puesta en escena, para armar —montar, construir, articular, formar— un travesti, o sea, una persona que, por inclinación natural o como parte de un espectáculo, se viste con ropas del sexo contrario. Estamos pues ante la ficción de una representación, en algún sentido una transgresión de la identidad y, en muchos aspectos, de una proyección del descubrimiento del otro, del distinto, raro o extraño a uno, exquisita metáfora de la apropiación de otras poéticas y su devenir.

Sin duda, la identidad es la clave del poemario y quizá su tema eje. Muchos autores siembran consciente o involuntariamente la clave de lectura ideal de su obra en algún lugar del cuerpo de texto. En el caso de Cinco maneras de armar un travesti la clave se localizaría en el ombligo o centro del libro, la «Tercera Gran Didascalia» (pág. 61), cuando el poeta le formula una pregunta nada retórica al místico y metafísico Plotino: «¿A mayor memoria, mayor identidad?», cuestionamiento precedido por un inteligente anacronismo, y sucedido por una solicitud entre el mandato y la sugerencia: «A mudar, entonces, Plotino. Muda de piel y de abismos, muda de voz y disfraces». Identidad en el cambio y la mutación, se entiende. Identidad transfigurada y llevada a límites impensables en los que los juegos verbales no son fuegos de artificio sino verdaderas llamas e incendios que fundan y refundan la realidad de palabras que subyace a toda ficción con pretensiones estéticas.

Veamos a continuación la propuesta de Carrión en cada acto de Cinco maneras de armar un travesti.

En general, distinguir las voces en este libro es imprescindible para advertir la riqueza de cada verso. Pero las voces del Apóstata y del Corifeo no son estrictamente puras. Esto se advierte desde el Acto Primero, donde lo moderno-tecnológico compite con lo libre-natural, en una supuesta reescritura de la historia del conocimiento y, sobre todo, del buen gusto. El Corifeo, por momentos una verdadera pulga en la oreja del Apóstata, desmitifica las rimbombancias poéticas de este en una suerte de remasterización poético-semántica, a partir de un código que busca reducir interpretaciones hasta lograr la univocidad irrestricta. Los volcanes compiten con los edificios, pero igual hay estrépito y se dibuja una realidad forzada al punto del disfuerzo. La cordillera andina refulge como una columna vertebral que define una América que eclipsa al mundo. La crítica a la globalización gana terreno en diversas tradiciones y registros: el maíz, el verdadero oro, como lluvia dorada que bendice al poblador americano. Nuestra realidad no se explica solo por el aporte occidental, es más amplia, ancestral, sabia e interesante, incluso cuando cae la cuarta pared del teatro del mundo y los espectadores-lectores empiezan a ser víctimas de sí mismos. Lo elevado y lo sórdido pugnan por el espacio poético: se cuenta la Conquista de América mientras se ironiza lo cursi y establecen distancias estéticas para distinguir a Adán de Eva. El regreso al útero podría explicar nuestra naturaleza cambiante, así como el pasado maldito se replantea en un mito que se relaciona con el aumento de muertes cuando se apagan las luces del escenario. Y no es solo instinto creador. Carrión recurre a descomposiciones silábicas y a versos flexibles que nos hacen pisar tierra, en un mundo fragmentado y en escombros, de fractales y de queloides que precisan nuestra naturaleza mortal, escindida y desastrosa.

El primer travestismo ha ocurrido y el lector se prepara para el Segundo Acto, pero esto implica una actitud diferente, una sensibilidad más allá del lenguaje. Ahora la voz es la de un Leñador, pero esto no es de ningún modo un hilo conductor de fiar. Todas las voces en una, como todos los fuegos, se elevan, buscan el arriba, una construcción sólida de piedra, desde la palabra, aunque el misterio estorbe y el espacio en blanco sea una reiterada invitación para el lector. Pero el arriba es impensable sin el abajo. La altura exige ciertas prohibiciones y referencias muy técnicas, en tanto que el cielo interviene sobre la tierra, como nube, rayo o lluvia. Somos observados, vistos trascendentalmente, y la explicación es un despliegue gráfico sobre la hoja. Se busca desesperadamente una revelación en sintagmas atropellados, en bisagras temporales, en contrastes semánticos que ironizan nuestros reflejos, en un oxímoron inolvidable («querube leproso»), hasta la degradación: una escena final que implica el cruce de nuestro mundo con la jerarquía divina, y en esa intersección se encuentra la madre, toda una quintacolumnista, entre otras explicaciones y símbolos, como la inminencia del relámpago.

El Acto Tercero implica un verdadero acto de fe poética. Las voces son del Librador (trasmutación del Apóstata) y el Corifeo/Apuntador, o sea, personajes transfigurados. Este último empieza con una descripción simbólica que páginas más adelante se decodificarán sorprendentemente. Mientras tanto, lo que intuimos a priori bastará para sostener nuestra lectura entre los fuegos e incendios, pues la pradera arde como fruto de un rito y como resultado de una devastación. Se trata de un largo poema que muchas veces se suspende en dos puntos o en una conclusión pendiente. Estamos ante una continua transformación de la naturaleza, con sus guerras, conquistas y sometimientos, con sus rituales y oraciones, con una reiterada crítica a la fe y también a la razón porque nada es suficiente ni pleno. Aparte de juegos metatextuales y salidas autorreferenciales, se busca una gran respuesta en lo mítico-histórico. Las parcas aludidas en el testimonio del Corifeo/Apuntador tienen una trascendencia más allá del destino. De repente en el mito de la caverna (en realidad una alegoría) porque es más que una explicación platónica. Es quizás el eslabón perdido que nos da luz sobre nuestro afán por capturar la naturaleza o llegar a una próxima conclusión, una plena explicación simbólica-sexual sobre la ley, la religión y la expresión creadora. Revelación que concluye en el fuego purificador propio de un rito con trasfondo estético: una fogata en el útero de una montaña rodeada por hombres que acaban de descubrir y asombrarse de su naturaleza cambiante.

La Cuarta Gran Didascalia es un arte poética que brinda el marco ideal para el Acto Cuarto. El epígrafe de Octavio Paz («falo el pensar y vulva la palabra») nos lleva a dar un giro mental que se hace tangible en noventa grados por la orientación que cobra el libro. Se trata de un cambio de eje, de hacer evidente el plano terrenal del poema, donde es más oportuno discriminar el adentro y el afuera, la hembra del macho en el machihembrado, hasta el establecimiento del espacio político de América, luego de un paciente moldeado de palabras. En este acto, el parir y el nacer es parte de una continuidad lógica, en la que el fuego continúa siendo un cuarto elemento de trascendental importancia para aspirar al arriba, hacia un espacio más amplio para hallar el sintagma exacto («Enrojece mi palabra»). En un baile de izquierda a derecha y viceversa, se propone un vaivén conceptual, e incluso una enumeración caótica de correspondencias entre opuestos no necesariamente complementarios. Los versos, quizá los más densos y lacerantes del libro, apuntan a ensimismar e interiorizar una estética para el autodescubrimiento, en dos tiempos, como una voz entre dos voluntades. Así, la palabra nos construye como ser ante el edificio de la poesía, nos definimos ante el otro en sucesivos ataques «sinestésicos», hasta establecer las diferencias a partir de lo sutil («consumadas/consumidas»), en un territorio donde la ceguera edípica tiene su contrapeso en el silencio divino —el aspecto más obvio de la quimera travesti— a la sombra del fuego.

El libro se cierra con un quinto acto (Último Acto), la sección más breve y electrizante del poemario: una suerte de díptico a dos voces (uno es Panurgo; el otro, Príapo), que de algún modo sintetiza los actos anteriores, pero también los reimpulsa y reverbera hacia lindes que dan más color a una puesta en escena ya rica en libertades cromáticas, en floraciones intensas en fuego y pasión. Una intensa búsqueda o, más bien escape, a través de la sordidez y promiscuidad, en la que apenas es posible salvar el pellejo del fuego de la calentura sexual, en una feria de sinónimos por abrazar y recubrir la piel toda de la poesía. Y poco antes del aterrizaje forzoso del remate final, todos los ejes como reflejo de todos los fuegos cimbreantes, en una travestida paz, se disparan hacia un discurso de la trascendencia donde falo (podría ser) la palabra y vulva nada menos que el pensar.

Con el poemario Cinco maneras de armar un travesti, Carrión nos recuerda que la poesía es uno de los más intensos ejercicios humanos y que, lejos de estar todo escrito por los cientos y miles de poetas que existieron antes que nosotros, incluso los que se encargaron de escribir nuestro destino o dar fe de nuestra absoluta libertad, hay aún malas y buenas nuevas bajo el Sol para sorpresa y deleite de la humanidad. Poeta de original estilo para buscar y rebuscar la verdad literaria debajo de los grandes, majestuosos y ruinosos monumentos de la poesía, César Eduardo Carrión se rodea, además, de maravillosos fetiches para hacer más inocente y maliciosa nuestra experiencia lectora en las arenas del goce de hallar una revelación que nos deje «sin palabras», nos haga más críticos ante la experiencia de redescubrir nuestros ombligos y nos lleve a entender el futuro como un replanteamiento creativo de nuestro pasado a partir de las manecillas del reloj presente que nos ha tocado.

César Eduardo Carrión
Cinco maneras de armar un travesti
Arequipa, Cascahuesos, 2011. 126 pp.

* Tomado del blog Esta boca es mía de José Donayre H.

30.7.11

Presentación de CINCO MANERAS DE ARMAR UN TRAVESTI de César Eduardo Carrión


Hora:

Domingo, 31 de julio a las 4:00 p.m.

Lugar:

16ª Feria Internacional del Libro de Lima, Sala Ciro Alegría
Avenida Salaverry, cuadra 17, Parque Los Próceres, Jesús María
Lima, Perú.

Participan:

José Donayre Hoefken
José Córdova

Sobre el libro:

«En Cinco maneras de armar un travesti, César Eduardo Carrión nos ofrece una riquísima y ambiciosa elaboración poética a partir de diversos poetas de la tradición hispanoamericana, entre ellos José Lezama Lima y Octavio Paz. Se trata de una aventura de reescritura, como se practica últimamente por varios poetas, como Maurizio Medo o Héctor Hernández Montecinos. Quizá el “travesti” del título alude a esos travestimientos de escritura que le sirven a Carrión como plataformas de lanzamiento de sus versos» (Roberto Echavarren).

22.7.11

Presentación del libro OBRA POÉTICA COMPLETA de Edgar Guzmán


Hora:

Domingo, 24 de julio a las 5:30 p.m.

Lugar:

16ª Feria Internacional del Libro de Lima, Sala Blanca Varela
Avenida Salaverry, cuadra 17, Parque Los Próceres, Jesús María
Lima, Perú.

Participan:

Dr. Ricardo González Vigil
Dr. Pablo Quintanilla
José Córdova

Sobre el libro:

«Ya es hora de incluir a Guzmán entre las voces más admirables de una hornada pródiga en notables poetas, la llamada Generación del 50. Desde sus primeras composiciones, escritas entre 1955 y 1957, difundidas parcialmente entonces, asistimos a la plasmación de un lenguaje poético original, de rara densidad simbólica y pulimento verbal» (Ricardo González Vigil).

20.7.11

Cascahuesos editores en la 16ª FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE LIMA


Este año, Cascahuesos Editores también está presente en la 16ª Feria Internacional del Libro de Lima (Avenida Salaverry, cuadra 17, parque Los Próceres, Jesús María - Lima), y para todos nuestros amigos que quieran adquirir nuestros libros, les indicamos que nuestro catálogo actual se encuentra en el stand 33 de Casa Tomada gracias a la distribución de Librería Comala. Así es, adquiera los últimos títulos de nuestros autores peruanos y latinoamericanos tales como:

Literatura peruana:

Enrique Verástegui – Juan W. Yufra – Hugo Yuen – Néstor Málaga – Jimmy Barrios – Robert Baca Oviedo – Edgar Guzmán – Domingo de Ramos – José Pancorvo – Vladimir Herrera – Giulián Gutié – Lolo Palza Valdivia – Jaime Coaguila Valdivia – Orlando Mazeyra Guillén – Yuri Vásquez – Gregorio Torres Santillana – Jorge Alejandro Vargas Prado

Literatura latinoamericana:

José Kozer – Cristóbal Zapata – Juan José Rodríguez – Luis Carlos Mussó – Ernesto Carrión – Alexis Naranjo – Felipe Mendoza – César Eduardo Carrión – Carlos Vásconez

5.7.11

EL INFIERNO INTERIOR (a propósito de LA PROSPERIDAD RECLUSA de Orlando Mazeyra Guillén)


Por Carlos Rivera

A propósito de La prosperidad reclusa de Orlando Mazeyra Guillén

“Un hombre se propone la tarea de dibujar el mundo. A lo largo de los años puebla un espacio con imágenes de provincias, de reinos, de montañas, de bahías, de naves de islas, de peces, de habitaciones, de instrumentos, de astros, de caballos, y de personas. Poco antes de morir, descubre que ese paciente laberinto de líneas traza la imagen de su cara”.
Jorge Luis Borges


Hastiado Gustave Flaubert, y para que se develara quién era Madame Bovary, éste respondió: (Madame Bovary, c’est moi) “la Bovary soy yo”. Y es que ese gran personaje de la literatura universal se convirtió en su sangre y su alma (si ésta existe). La novela fue mas allá de la ficción y causó escándalos en la sociedad francesa siendo procesado en 1856 por “ofensas a la moral y a la religión” creyendo los acusadores, desde sus ignorancias y prejuicios, que la obra alteraría las buenas costumbres. De hecho, los personajes de la novela en su mayoría fueron extraídos de las vivencias personales y de escenarios reales, producto de una investigación obsesiva por encontrar arquetipos para su novela. Pero la literatura es una gran mentira hecha con trozos de la realidad y cuando estos hechos constituyen el corpus literario, ya pertenece a la dimensión del arte. Partiendo de esta breve reflexión que nos pretexta el libro del escritor Orlando Mazeyra Guillén, podremos ensayar algunas consideraciones preliminares acerca de La prosperidad reclusa.

Cada uno de los personajes del libro enfrenta distintas vicisitudes de la vida, pero no desde la periferia de las cotidianidades de personas felices y dignas de imitarse para olvidarse de las desventuras, sino desde los suburbios de la conciencia, es decir desde el infierno que todos llevamos dentro. El autor no intenta crear ambientes, paisajes sociales ni paradisíacos, sino atmósferas, sensaciones, exorcismos. Orlando Mazeyra escogió el infierno para deslizarse por sus recovecos y darles temáticas comunes como el amor, el trabajo, la ilusión, el amor filial, el sexo, la locura y la perversión. Cosa curiosa, los cuentos hablan implícitamente de la prosperidad, pero no entendida desde elucubraciones sociológicas, sino desde la vertiente de un grito, un delirio hacia la vida o a la libertad y a las cosas de este mundo. Es decir, la prosperidad como una utopía personal hecha a medida del individuo.

Las huellas inmediatas a las que nos remite el libro, son Los inocentes de Reynoso, ese delirio poético callejero de una sórdida Lima. O la salvaje collera de Matacabros de Sergio Galarza, y la violenta narración de Rilo en Contraeltrafico. Sin dejar de lado, desde luego, los solitarios y abyectos personajes de Julio Ramón Ribeyro. Claro que también asoman los ecos de Bukowski, Henry Miller, Mario Vargas Llosa y Sartre.

El plus de Orlando Mazeyra a la literatura (al menos en esta obra que leí) es la música, que le da cadencia a las historias, aunada a una perspectiva visual cinematográfica que parecieran escenas de un film con un protagonista central, un guión inconcluso y un escritor omnisciente que alimenta a su antojo las peripecias de los miserables personajes para lograr un desenlace a modo de flashback. Esto da pie, a su vez, a que al menos, en esos viajes oníricos, tengamos un acercamiento a lo total (lo visual, literario y musical).

El autor a través de la obra expresa su desencanto, su rabia, sus delirios existenciales y para arroparle de belleza literaria recurre a una poética personal donde las palabras son un festín de frases que, desde luego, pretenden una estética original. Avizoramos que en algún momento se constituirá de manera sólida en una obra mayor o quizás una novela. En este libro que comentamos, vemos un excelente comienzo hacia ese sendero.

Dentro de los cuentos que componen el libro, a juicio personal, considero el más logrado, “Tras la puerta”, que sintetiza toda esa poética a la que nos referimos anteriormente, donde el personaje Obdulio transita ese pedazo de su existencia entre un enfrentamiento con su génesis patológica, la búsqueda de la verdad y de sus encuentros y desencuentros con sus tormentos esquizofrénicos y las curaciones a las que es sometido por los especialistas. En esas misceláneas pasadas, y hechos presentes trasunta una añoranza filial, una búsqueda infinita por un poco de comprensión (¿o tal vez una prosperidad sentimental?) que consuela con el apego hacia su madre (o acaso un ideal de ella). Al final, no hay nada revelador, sólo la presencia rotunda, dolorosa y temeraria de su progenitor como parte de su ser que lo acompañará por doquier en los avatares de su existencia. El cuento no gana por K.O. sino por perplejidad.

Los representantes de la actual literatura arequipeña, hace tiempo que han dejado las temáticas comunes y tradicionalistas. Los nuevos escritores jóvenes como Orlando Mazeyra Guillén hacen caso omiso de este canon sagrado del cual algunos todavía creen imperecedero. Porque esta nueva (aún no me atrevo a llamarla generación) pléyade de escritores no tiene miedo de escribir de putas, violencia, drogas, amores, sexo o de algunas pasiones bizarras que giran en su entorno social y cultural. El escritor arequipeño posmoderno es menos timorato, más poético y más trasgresor.

Consideramos por ello que el autor de este conjunto de cuentos escribe sin miedos, ni ataduras o complejos, enfrenta las historias y las plasma con todo su arte. Por momentos parece autobiográfico, representándose a sí mismo, en cada uno de los seres que desfilan en La prosperidad reclusa. El autor parece dejarnos alguna huella evidente del por qué de su escritura en el segundo cuento del libro: “La dulce espera” (aunque tal vez la presunción podría ser atrevida):

“Cuando empiezo a escribir siempre lanzo un bumerán que retorna y se parte en mi crisma. Son las migrañas nocturnas, o algo más que eso: una punzada en los ojos, de atrás hacia adelante y de adelante hacia la nuca, un vértigo que me acomete cuando trato de recordar a papá”.

Entonces, para finalizar y volviendo a la declaración de Flaubert con respecto a Madame Bovary, es que se puede colegir que La prosperidad reclusa es la expresión de un infierno interior del autor. Las lágrimas, sueños, y perversiones plasmadas en un elevado trabajo hecho con un amor visceral por la literatura. Es la simbiosis poética de la vida y las palabras.

* Tomado del blog de Carlos Rivera.

3.7.11

Cascahuesos Editores en ELEO, una APLICACIÓN para LIBROS en FACEBOOK


Franceses crean en Chile aplicación de Facebook para “hojear” libros en red


Por Fuencis Rausell

Santiago de Chile, 1 jul (EFE).- Dos jóvenes franceses han creado en Chile una aplicación de Facebook que desde hoy permite “hojear” en línea libros en español de editoriales independientes, con el fin de abrir nuevos horizontes literarios a los millones de usuarios de esa red social.

“Es como cuando estás hojeando un libro en una librería”, dijo a Efe Cyril, quien, junto a su amigo Charles, ideó esta plataforma, bautizada como “eleo” y que está disponible desde este viernes en el enlace http://apps.facebook.com/eleo-fb.

La aplicación mostrará cada día un máximo de tres extractos de un solo libro, enviado por editoriales independientes, para que los lectores puedan saborear un trozo del relato y comprobar si es de su agrado.

Junto a esos párrafos se podrá incluir también una reseña de la obra. Por el momento ya se han sumado a este nuevo escaparate cinco editoriales, la chilena Lom Ediciones, la argentina Teseo, la peruana Cascahuesos y las españolas Salto de Página y A Fortiori.

La idea, de proyección universal, surgió a partir de un pequeño accidente doméstico. Hace año y medio, el hijo de Charles, que entonces tenía cuatro años, quebró la pantalla del dispositivo en el que su padre solía leer documentos de trabajo y libros electrónicos.

Entonces, Charles y Cyril empezaron a buscar aparatos electrónicos en varios países y evaluaron la posibilidad de importar esos dispositivos desde China, pero el proyecto requería de una gran inversión inicial y suponía un gran riesgo.

“Así que le dimos la vuelta a la idea y cambiamos el enfoque para centrarnos más en el contenido que en los aparatos”, explica Cyril, de 30 años e ingeniero de telecomunicaciones.

Ellos, que después de nueve años han hecho de Chile su hogar, quieren mostrar además que es posible llevar adelante proyectos innovadores surgidos en un país del hemisferio sur.

Por el momento el contenido será sólo español y de editoriales independientes, que “son las que no tienen plataformas para dar a conocer sus libros”, añade.

En esta primera etapa, Charles y Cyril no pretenden vender contenidos a través de la plataforma, pero sí pueden agregar un enlace a alguna página web donde la editorial comercializa el libro, ya sea en papel o en formato electrónico.

Su integración en Facebook permite además llegar de forma directa a un público potencial, que los cibernautas compartan comentarios y extractos con sus contactos, y publicar la obra sugerida cada día en el muro de los usuarios.

“eleo” posibilita que el usuario vea en pantalla los extractos o que los baje en distintos formatos (epub, pdf y txt) para leerlos después en distintos tipos de aparatos, como eReader, teléfonos inteligentes o tabletas del tipo iPad.

Si la iniciativa va viento en popa, sus creadores se propondrán nuevos retos, como incluir otros idiomas, vender las obras en formato digital o adaptar la aplicación a otras plataformas, como la red LinkedIn, el sistema operativo Android y los teléfonos Blackberry.

Cyril avala las bondades de los libros en formato digital. “No sé si es más cómodo, pero desde luego es igual de cómodo” que el de soporte en papel, sostiene.

“La ventaja es que puedes tener muchos libros en el aparato, unos 1.500 libros. Es bastante chico y tiene una autonomía muy grande, porque solo consume energía cuando cambias de página, y la carga de batería permite leer unas 8.000 páginas”, explica.

Si un pequeño aparato puede albergar toda una biblioteca, ahora, con “eleo” se podrán abrir nuevas ventanas para, a través de la lectura, asomarse a otros mundos disponibles a solo un click de distancia. EFE


* Tomado de la Web española Expansión.com. La imagen ha sido tomada del weblog Zancada.com donde también puede leer otra nota sobre esta noticia.

26.6.11

Cascahuesos Editores en la TERCERA FERIA DEL LIBRO ZONA HUANCAYO


Gracias a una gentil invitación por parte de la organización, Cascahuesos Editores estará presente en la Feria para realizar las siguientes actividades:


Lunes 27 de junio: Presentación del catálogo de publicaciones de Cascahuesos Editores

Hora: 6:40 p.m. - 7:40
Lugar: Auditorio Oswaldo Reynoso de la Feria
Más información: Son más de 30 títulos publicados de los cuales 10 ya están agotados. La idea es conversar un poco acerca de la edición en el Perú, sobre todo en ciudades periféricas como Arequipa o Huancayo, para ello contaremos con la participación de José Córdova (Cascahuesos Editores) y Jorge Salcedo Chuquimantari, editor del sello Bisagra Editores.


Martes 28 de junio: Presentación del libro “Vida breve” del poeta Lolo Palza Valdivia

Hora: 3:10 p.m. - 4:10 p.m.
Lugar: Auditorio José María Arguedas de la Feria
Más información: El poeta Lolo Palza Valdivia (Puno, 1964) acaba de publicar en nuestro sello su nuevo libro de poemas, “Vida breve”. Acompañará en la presentación José Córdova. Los esperamos.

14.6.11

Nuestra nueva publicación: DABAI, CHELO, DABAI del escritor peruano GIOVANNI BARLETTI


Anunciamos la aparición del sexto título de nuestra colección de narrativa “Los juegos verdaderos”. Se trata de Dabai, Chelo, dabai, segundo trabajo del joven escritor moqueguano Giovanni Barletti, un estupendo libro conformado por 4 relatos largos o novelas cortas, cuyos vasos comunicantes entrelazan todo el conjunto conformando a la vez una sola historia, es decir, que el libro podría leerse como una novela ambientada en 4 espacios geográficos distintos, y 4 tiempos distintos.

Sobre el autor:

Giovanni Barletti nació en Moquegua en 1988. Estudia Derecho en la Universidad Católica de Santa María de Arequipa y es miembro fundador y presidente de turno de la asociación cultural juvenil “Los malos muchachos”, organización sin fines de lucro que promueve la lectura en la ciudad de Moquegua. Ha publicado, en edición conjunta con el escritor Juan Carlos Nalvarte y bajo el seudónimo colectivo “José María Romaña”, la colección de cuentos Los niños bueno no ganan (Arequipa, 2008), libro que por gracia divina nunca se distribuyó. También ha publicado la colección de cuentos El que no corre, vuela (Arequipa, 2009).

6.6.11

Nuestra nueva publicación: ESTIGMAS de Filonilo Catalina


“Estigmas”: 27 poemas para un gran homenaje


Nos complacemos en anunciarles que ya se encuentra en prensa nuestra nueva publicación, se trata de Estigmas, sexto libro del poeta peruano Filonilo Catalina. Estigmas es un rico trabajo poético que conmemora los 100 años del nacimiento de Carlos Oquendo de Amat (Puno, 1905), quien, como ya sabemos, en vida publicó un único y extraordinario libro: 5 metros de poemas (1927), por el que se le considere como uno de los grandes pilares de la vanguardia peruana y latinoamericana. Cabe recordar, además, que Catalina es un gran promotor cultural del sur quien, no obstante, a pesar de su temporal retiro del mundo literario, desde su primera publicación en el año 2000, el poeta se ha dedicado a recorrer gran parte del país llevando su obra de extremo a extremo.


Datos del autor:

Filonilo Catalina (Coaza-Puno, 1974). Estudió Literatura y Lingüística en la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa, y tiene publicados los libros de poesía: Memorias de un degollador (Arequipa, Triángulo editores, 2000), La canción de la cucaracha (Arequipa, Triángulo editores, 2003), Janaí, o para bailar bajo la lluvia (Arequipa, Grita ediciones, 2004), Poesía (Arequipa, Ediciones Cascahuesos, 2006) y El Monstruo de los cerros (Lima, ediciones Copé, 2007) con el que obtuvo además el Tercer lugar de la XIII Bienal de Poesía «Premio COPÉ 2005» que organiza PETROPERÚ. También ha obtenido los primeros lugares en el I y II «Concurso Literario de Cuento, Poesía y Ensayo Breve» organizado por el semanario El Búho en 2007 (en cuento) y 2008 (en poesía).

4.6.11

ARS LÁSER: (CAOSMOS digital en BARRIDO DE CAMPO de Juan José Rodríguez)


Por Darwin Bedoya

I. (Sermo artifex) primera resurrección de la poesía:

[…] Run: en Esfera, la forma de un movimiento, uno de los libros más extensos de Archie Randolph Ammons, el poeta elabora un discurso en base a ciertos elementos compositivos que el sujeto poemático va haciendo suyos en torno a tres frecuencias que arman la unicidad expresiva: la geología, la física y la cibernética. Tal vez de ahí derive el título del decimoquinto libro de este poeta norteamericano que escribe un poco alterno a compatriotas suyos como Langston Hughes, Amy Lowell o Theodore Roethke. En la página actual, empleando un paratexto de Ammons, el poeta ecuatoriano Juan José Rodríguez Santamaría (Ambato, 1979), publicó Barrido de campo, el baile de la esfera (Cascahuesos Editores, 2010, 72pp.). Quizá transponiendo una paramagnética electrónica que oscila entre una percepción sensorial y un discernimiento intelectivo, Rodríguez desarrolla una amplitud y una frecuencia de modulación, casi bebiendo algunos sorbos del mismo arroyo que Ammons y que Alexis Naranjo pareciera haber gustado para escribir Ámbar negro. O, en esta misma continuidad, el poema en prosa Estado sólido de Rafael Courtoisie, Carne de píxel de Agustín Fernández Mallo y Coagula del poeta uruguayo José Manuel Barrios. Todos ellos con ciertas alusiones a la modernidad; a sugerencias físicas, cuánticas; a pintores cardinales, a filósofos del lenguaje, a cirujanos plásticos, a biólogos moleculares, a músicos de post-rock, etc. En esta línea de rizomas apunto una conciencia temática y de actualidad poética que envuelve esta tendencia en la poesía de hoy: Resurrección de la poesía.

En barrido de campo, también es posible advertir ciertos cronotopos que Gilles Deleuze apuntaba acerca del vacío y la ceniza, sobre las escrituras nómadas y rizomáticas, especialmente sobre el asunto de las multiplicidades. Esto supone que se considera, de modo especial, la constitución del libro en sus varias interpretaciones, y como ocurre en este caso, barrido de campo está hecho de materias diversamente formadas, de fechas y de velocidades muy diferentes. Velocidades de barrido. Velocidades de escape. Ars láser. Homo digitalis. Pixeles. Plasmas. Iones. El poema rompe los vidrios y la luz. El poema penetra los astros. En el libro se pigmentan las ideas, se atiende a las materias y a la exterioridad de sus relaciones. Se perciben movimientos electrónicos, líneas de articulación o de segmentaridad, estratos y territorialidades digitales, reproducciones de vídeo, filmaciones del interior cerebral; pero también líneas de fuga y movimientos de desterritorialización. Las velocidades comparadas de flujo que generan fenómenos de retraso relativo, barridos de campo. Todo eso, en imágenes y líneas y velocidades insondables. Por esa temperatura, por su registro expresivo, por la ubicuidad del sujeto poemático, por la unicidad de las seis partes que estructuran barrido de campo, puede entonces afirmarse que este texto es un libro que se sitúa en la contemporaneidad, además de su lúcida y profunda conciencia para considerar y leer el mundo digital de hoy, todo bajo el orden de una rigurosa geometría poética. Los libros, como bien dice Sloterdijk, conforman esferas, círculos de resonancias, imágenes, señales, huellas, expresiones… rostros escritos. Lecturas láser. Lecturas posibles como una propuesta o puesta en práctica de la reprogramación del mundo contemporáneo, un mundo poético escrito en prosa y con una conciencia absoluta de la brevedad y la contención del lenguaje, una contemplación del tiempo que, como se puede percibir en el libro, va entrecruzando discursos y avalanchas digitales de memoria que van aportando una cadencia desafectada pero constante, para lograr una poesía como ésta que leemos en coordenadas con el más reciente poemario que Rodríguez Santamaría ha publicado Cromosoma, en la editorial Eskeletra, 2011.

II. (Lectura láser) segunda resurrección de la poesía:

[...] Next: son ineludibles y por lo mismo inconfundibles aquellas obras en las que se puede entrar y respirar, que tienen atmósfera y clima. Que señalan rupturas y exponen propuestas. Ahora sé (está confirmado) que cada poema debe ser causado por un imperioso escándalo en la sangre. Nadie en su vida pavorosa puede llegar al paraíso con los ojos secos, nadie. No se puede escribir con la imaginación sola o con el intelecto solo; es necesario que la memoria, la sapiencia, la vida, el olvido, la lejanía, la distancia, el corazón y, los grandes miedos; y las ideas, y la sed y el lenguaje y de nuevo la sapiencia y el miedo; el riesgo, la experimentación, todos trabajen yuxtapuestos, al unísono. Mientras uno se inclina hacia la hoja, mientras el poeta se despeña en el papel e intenta nombrar la ceniza, el vacío. El paraíso está en otro lugar. Hay un pequeño ruido en la sangre. El humo, cigarrillos. Una sombra es el miedo, mientras alguien se despeña en el papel. Y esta escena nos remite, de algún modo, a lo que se decía desde las postrimerías de las vanguardias, cuando se afirmaba que la poesía, a partir de un cierto nivel, se burla absolutamente de la salud mental del poeta y de quien la lee: su más alto privilegio —de la poesía— consiste en extender su imperio mucho más allá de los límites determinados por la razón humana. Para la poesía, los únicos escollos serían la banalidad y el consentimiento universal. Desde Rimbaud y Lautreamont sabemos que los más bellos cantares son a menudo los más extraviados y lúcidos. Cantares de Nerval, Hölderlin, Donne, Blake, Eliot; Trakl, Kavafis, Celán, Pound, Rilke, todos mostraron lo más alto de su creación, de sus obras. Manifiestos que lejos de haberlos aprisionado en sus compartimientos, les dieron alas, fue como si el delirio hubiese desatado el lenguaje, como si por un puente aéreo ellos hubiesen entrado en comunicación fulgurante con nosotros. Velocidad de barrido. Por eso, releyendo barrido de campo, uno entra en la cuenta de que sucede un clima fulgurante, digital, electrónico, un aura de alta tecnología se transfigura en un decir poético. Si en este libro de Rodríguez Santamaríallueven iones, átomos, imágenes evanescentes; diremos que estamos alejándonos de las composibilidades reiteradas que tenía la poesía y que a partir de las poéticas —heterogéneas— de Héctor Hernández, Ernesto Carrión, Javier Bello, Maurizio Medo, Alejandro Tarrab, Victoria Guerrero, Miguel Ildefonso, Paula Ilabaca, Rocío Cerón, etc. La poesía ha empezado a encontrar —desde hace rato— una nueva pluralidad, una contemporaniedad que requiere nuevos espacios.

Para acercarnos un poco más a la poesía de Rodríguez Santamaría, nada mejor que transitar por el camino que conduce al proceso de apropiación de la poética del autor. Esta es una obra configurada por los matices que pulsa la poesía, que arrastran al lector hacia las esencias recreadas en un sentimiento interior de lo diferente y de la propuesta. Esto también se manifiesta en el simbolismo de determinadas imágenes recurrentes que captan la esencia de la condición humana y la desesperanza: Soy un cuerpo fracasado (p. 15). Soy un cuerpo fracasado, pero mi vergüenza ya carece de rostro (p. 18). Y mi rostro es una piedra arrojada en cada uno de mis huesos concéntricos donde no hay nombre para mí (p. 21). Este día sueño con destruirme. Volarme con un pájaro la sien del cielo para que mi cerebro se haga espuma en el mar (p. 63). El cielo es fiesta sin mí (p.52). En realidad, buen aspecto tiene el cielo sin mí (p.59). No quiero morir, pero quiero (p.33). Mi cuerpo es ahora un objeto para definir la muerte en sus extremos de aplauso (p.62). El vivir para la muerte heideggeriano constituye una dimensión inseparable de la escritura.

Sobre este espacio inerte sólo pueden erigirse bastimentos de lenguaje. El lenguaje está construido de pasado y futuro —tecnológico—, y se torna en un contenedor de la muerte. Vacío, silencio, lenguaje y muerte. Arte, ciencia y tecnología cohabitan en un mismo plano. La muerte es una hora que existe. Lo mejor de la vida debe ser, sin duda, la muerte. En barrido de campo se muestran una y otra vez, casi como norma y no como excepción, las manifestaciones de libertad y desasosiego del sujeto poemático que como tal, deja de oponerse a nociones ideales de transformaciones. Sólo unas palabras bastan para indicar la posición del yo lírico y sus contextos: Cada palabra es una vuelta al silencio (p.15). «No entres acá, hermosa palabra destruida» (p.16). Mis arterias son ramas de un eucalipto sumergido en un cielo de agua (p.60). Esta reiterativa sensación de ruina y vacío introducen al lector en un sistema único, de manera que éste se siente como parte de una totalidad más amplia en la que está, de una u otra manera, implicado. El sujeto poemático instaura un mundo particular, transforma el sistema de referencias y de relaciones con las cosas características del mundo en que impera la vida práctica —la poesía— e instala al lector en un microcosmos extraño en el que viven las sensaciones de un caosmos digital, y dentro de este submundo, se suceden las alusiones a la tecnología, en especial a la electrónica: Reproduzco un vídeo ya reproducido dentro del cerebro: el cielo pausado (p.40). Abrimos la canilla de las imágenes virtuales hasta la embriaguez (p.42). El ojo es como un faro halógeno frente al reino de este mundo. Canal aleph (p.43). Una onda hertziana dibuja una hipérbole en el cielo (p.58). Transmisión en directo de mí. Difusión de mí. Exento (p.44). Vibran mis párpados como un control remoto del espíritu (p.47). El mundo digital del yo lírico en el que caben silencio, dudas, vacilaciones y temores, supone apremios, ansias de atrapar la esencia. Es posible, a través de estas imágenes digitales, percibir la particularidad de este mundo, del propósito de la vida, del vacío, y junto con él, la reinterpretación de la existencia desde la perspectiva de la esperanza. El sol se hunde en el mar y aparece la espuma de un cerebro reventado. Ars láser. Y entonces, la misión del poeta es inventar lo que no existe.

Variar su forma de escribir, saltar barreras y levantarse en una delirante fragmentación poética y reflexiva, cercana o dentro del vacío: Sobre el vacío, las moléculas del señor se mueven a la velocidad de mi fe más oscura (p.12). Mi cabeza siente en su mejilla la ceniza de una estrella no caducada todavía (p.19). No hay lunas colgadas como tallo de trébol. Ceniza cayéndose a la tierra, trepando la escala, gravedad abajo (p.31). Sólo estos huesos tienen una extraña solidez para el llanto (p.34). Las aves serán profecía de otra cosa. Una vez más. Otra cosa. Siempre (p.34). De ahí el clamor final que tiene intenciones autodefinitorias del comportamiento humano, la señal que se transfigura en la profunda innovación, el disloque de la asimilación estilística y conceptual del pensar y obrar de otros coetáneos suyos aunque exista el temor, la presencia de la muerte, la desaparición como algo natural, humano. Poco a poco la palabra y su ritmo se internan en una especie de sueño y tratan de explicar la fuerza de la imaginación: Temo al mundo, el mundo: esa carta navegada de la muerte (p.25), La muerte: un ticket de descuento. Dos tickets de descuento. Tres. Ocho (p.48), La muerte es una pulserita folklórica (p.37).

Esta es una meditación que parte de la palabra para llegar a la poesía. Explora la nada a través de la poesía en una singular plenitud. Abandona los rasgos convencionales de la escritura como testimonio de una época de fragmentaciones y discursos superpuestos. Rodríguez acompaña sus códigos estéticos, exhibiendo una habilidad vertiginosa para moverse, por momentos, en un registro variado de simbologías tensadas y llenas de resignificación. Así, empiezan a derrumbarse las fronteras de los terrenos reservados al conocimiento científico. La poesía comienza a explorar otras instancias, con su precisión del lenguaje, de la plasticidad de la palabra poética, de la construcción de una poética renovada como esta que se lee en barrido de campo. Este es un discurso lúcido y desconcertante.

III. (Velocidad de Barrido Technicolor) tercera resurrección de la poesía:

[...] Bam: La poética de Rodríguez va eligiendo silencios y vacíos para crear un nuevo lenguaje de lo no dicho y de lo borrado. Hay un retorno a la resurrección y la poesía vive. El silencio escrito es la poesía. Ese silencio poético suena de manera natural, en una poética de la exploración, del diálogo humano, de un nuevo significado en las letras de la poesía hispanoamericana. Rodríguez Santamaría, en barrido de campo procesa un ritmo sincopado que da voz al silencio, a la imposibilidad de revertir las cenizas y el vacío, pero también al deseo de mantenerlas como fuente de luz. El fuego —y con él la ceniza— desdice su poder destructor y se ampara en su aspecto iluminativo. Así, la poesía va discurriendo dentro de una escritura en prosa para alcanzar el centro de la poesía misma: Abres los ojos como faros y la realidad es objeto desechable y la calle está cerrada por obras (p.53). Los ojos se reemplazan pero no se cancelan de por vida, la idea es enfrentar a la lengua, al lenguaje. Porque se trata de despojar a las palabras de sus atributos, de su significado anterior para que recuperen un sentido moderno, electrónico, y entonces aplicarlo a la imagen digitalizada de esta época. El esfuerzo del sujeto poemático consiste en hacernos volver a entender cada una de las palabras como si fueran pronunciadas o leídas por primera vez. Lectura láser. A menudo, en barrido de campo, el pensamiento se violenta hasta la depuración total de la palabra y, sobre todo, provoca el imposible deseo de definir el silencio en silencio: Callejones mentales que son callejones reales en mi cerebro de islas y cobijas manchadas. La pantalla es un imago tumoral de reproducción geométrica. Este proyector de fiat lux en technicolor con su tentáculo de pulpo cordial lame mis ojos (p.41).

En esta propuesta se percibe, además, que en ciertos momentos ocurre una suerte de ausencia, pareciera que todo sabe a ausencia: Ahora este mapa es un pliego de arcilla y ahora es una línea que se hace fronda en mi retina junto a la carretera (p.17). En la cama, mi cerebro es una bola de goma que observa sola, parpadeante (p.40). Se asume la nada y, la mayoría de poemas asumen un silencio, casi como una excavación o un precipicio. Y entonces se manifiesta la sensación de que el discurso es una carrera en la que cada vez que damos un paso, el suelo se derrumba detrás de este, y como que apareciesen grietas, cicatrices que se van borrando. Velocidad de barrido. Lo real pocas veces se plasma en ningún lugar y, por lo mismo, también sabe a ausencia, vacío. Lo que queremos decir, o en este caso leer, no está escrito en las palabras, con las palabras, sino en los espacios que hay entre poema y poema. En las imágenes reproducidas por un cabezal láser. Vídeos. Aporías. Velocidad de escape. Esto, también supone que las modulaciones en barrido de campo no están en el escritor, sino en su palabra, como debe ser. Así, cada vez que intentamos signar la ausencia y el vacío, nos enfrentamos a la imposibilidad del lenguaje como una unidad inquebrantable en este poemario, volvemos al lugar del cual no se puede dar cuenta y al que asistimos sin tener claro cuándo será el retorno, o cerrarnos la boca con la idea de que tal vez no exista como tal. Velocidad de escape. La estética que surge de una ausencia que puede encontrar su metáfora solamente en la poesía. Velocidad de barrido.

Finalmente, seis lecturas láser: anotaremos que si en DE TU DIALECTO [caosmos] se suscita, contrariamente a una conjunción, una bifurcación simulada entre poeticidad y realidad, simulada, porque al final convergen en una línea casi coral. En tanto que en ÁLBUM DE AUTOR [caosmos], notaremos traducciones de ocho rostros hablados, pero hablados con otro lenguaje, el pictórico a modo de ubicuidad y traslación en el tiempo: fisura y distinción. Mientras que en MARCA DE LÁSER [caosmos] los rastros digitales se hacen más notorios, casi como viéndose en una pantalla plasma de HD. En TALA Y LUGAR [caosmos] la ausencia y el vacío retornan a lo poético. Esta es una pieza de impresión pulcra sobre una forma de malestar existencial, una ineludible ausencia interior: una vocación nueva o un vicio exquisito del sujeto posmoderno. Pero sólo así la ceniza se hace fuego y ausencia presente. Tal como ocurre en el libro Fundido en negro de Jesús Jiménez Domínguez, cuando en uno de sus versos dice: al otro lado de las cosas / donde siempre llueve en un idioma secreto/y conviven intactas todas las ausencias. La idea de la ausencia y de la finitud se hace más gruesa, más tiznada en esta zona del libro. Discursos [fade in] / [fade out]. Films. Sistemas audiovisuales donde impera la oscuridad, pareciendo que de pronto la imagen terminara, pero no: todo comienza otra vez. Nada concluye. Por la misma línea [organicidad discursiva], TU CÉLULA QUE EXPLOTA [caosmos] revisa los vacíos, presencias, escritura o habla, palabra, o nuevamente el vacío.

En esto de la palabra escrita, quizá se encuentre velado el anhelo de la presencia, razón primera que provoca la desconfianza en la escritura. Velocidad de escape. Para terminar, VUELVES DE TU DIALECTO [caosmos] es la escritura, y justamente por eso, al igual que el habla, dejan de ser tales, y sólo es posible que todo se torne en un borde entretejido alrededor de una ausencia que intenta asirse de la presencia, usurpando así un lugar que no le corresponde o que siempre le correspondió. Velocidad de barrido. En barrido de campo la escritura sigue siendo una máquina de líneas de fuga. Poesía que empieza por resolverse con imágenes desemejantes. Una ars láser que fecunda los nuevos pliegues de la literatura latinoamericana. Un acierto poético que va leyendo nuestros días actuales, abandonando, poco a poco, los sedimentos, los segmentos comunes, para inscribirse/escribirse dentro de la última poesía latinoamericana [movimientos ready-made, work in progress].

*Tomado del diario Los Andes de Puno, del 22 de mayo de 2011.

17.5.11

Presentación de CINCO MANERAS DE ARMAR UN TRAVESTI” de César Eduardo Carrión y LO QUE LOS CIEGOS VEN de Carlos Vásconez


Cascahuesos Editores, el Centro Cultural Benjamín Carrión de Quito y la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo de Azuay, de Cuenca, tienen el agrado de invitarles a la presentación de:

Miércoles 18:

Presentación de Lo que los ciegos ven (cuentos) de Carlos Vásconez.
Lugar: Sala de Conciertos de la Casa de la Cultura Ecuatoriana (Presidente Córdova 789 y Luis Cordero, Cuenca - Ecuador).
Hora: 7:00 p.m.
Presentan: José Córdova y José Corral.

Viernes 20:

Presentación de Cinco maneras de armar un travesti (poesía) de César Eduardo Carrión y Lo que los ciegos ven (cuentos) de Carlos Vásconez.
Lugar: Centro Cultural Benjamín Carrión (Jorge Washington E2-42 y Ulpiano Páez, Quito - Ecuador).
Hora: 7:00 p.m.
Presentan: José Córdova, David G. Barreto y Ángeles Martínez.

Agradecemos su gentil asistencia.

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